El equipo sub 17 de la tira A del Voley femenino tuvieron un excelente fin de semana, donde colaboraron con dos triunfos como visitantes (San Fernando y Morón), y con ello siguen con las expectativas de lograr el segundo ascenso consecutivo, luego del 2017, donde pasaron de competir en el Nivel C al B. Actualmente, se encuentran terceras, pero les queda solo dos jornadas, una más que el resto, y por ello dependen no solo de sus producciones, sino esperar otros resultados.

De todos modos, nada empaña la gran campaña que vienen realizando colectivamente todas las categorías, entre ellas las mencionadas Sub 17.

“Bueno, en éstas últimas fechas restantes, tenemos la obligación de ganar todo, si queremos pensar en un ascenso. Está complicado porque dependemos de los resultados de GEBA, pero todavía tenemos una posibilidad. Contra San Fernando y Morón ganamos la mayoría de los juegos. Nuestro objetivo es sacar tira estas últimas fechas, por eso invitamos a la gente venir a alentarnos, eso siempre suma. Superamos a Morón, quien también tenía más o menos la misma posibilidad nuestra y quedamos terceras, aunque otros equipos tienen menos partidos jugados que Porteño”, expresa Candela Bontempi, la capitana de este muy buen equipo, el martes recién llegada a su casa, tras un nuevo entrenamiento en el club.

“Nos quedan dos partidos, uno contra Lomas del Mirador, quien está primero en la tabla, con el ascenso asegurado. Y otra tira contra GEBA, con el cual peleamos por el tercer puesto. Sólo ascienden los primeros tres, por lo tanto no podemos perder contra Lomas y tenemos que sacarle tira a GEBA para asegurarnos el puesto, dependiendo de que ellas pierdan alguno de los partidos de tres puntos (sub 17, 19 y 21) en la tira anterior a nuestro enfrentamiento”, analiza respecto a las chances de subir a la A.

De todos modos, esto es deporte, los rivales también juegan, y está la posibilidad latente de no conseguir el objetivo. Lo cual no empaña el gran año de las chicas, desde Sub 13 hasta Sub 21, porque como bien lo explica Cande, en el 2017 estaban en la C, y hacia finales del 2018, sostienen la certeza numérica de volver a conseguirlo en un nivel superior.

“Si, el año pasado estábamos en la C y ascendimos con un montón de esfuerzo todo el año por parte de los entrenadores y las chicas. Éste año que estamos en B, el esfuerzo es el mismo o aún mayor y da resultados. A pesar  que algunas de las chicas dejaron por diferentes motivos, pudimos armar buenos equipos con las que quedamos y las que se sumaron este año. Obviamente, todos tenemos la ilusión del ascenso, pero si no se llega a dar, igual estamos conformes con todo el trabajo, porque venir de la C y pelear un ascenso la A en el año siguiente, no es algo que muchos equipos consiguen y para nosotras es muy entusiasmante”, afirma.

Momento de repasar el gran paso dado en Santa Fe, donde llegaron a la final del torneo.

“Con sub17 somos un equipo hermoso, nos llevamos bien entre todas y eso hace que el juego sea mucho más fácil. Nos entendemos muy bien en la cancha y siempre tratamos de dar lo mejor. En Santa Fé nos tocó una zona bastante fácil, pero igualmente logramos no bajar nuestro nivel como nos suele pasar cuando el otro equipo no representa un gran desafío. En cuartos jugamos contra Armonía y el partido fue más peleado. Obviamente los partidos fueron más difíciles en semis contra Unión, el cual ganamos 2-1 y la final contra el Trebolense, que es un equipazo. Para nosotras haber perdido contra un equipo así no representa una gran desilusión porque jugamos muy bien, dimos todo, pero el otro fue mejor; además de que tenía la hinchada de su parte, por ser el equipo local. Cómo equipo crecimos un montón en ese partido y ahora sabemos de lo que somos capaces. Intentamos no olvidarnos y poder jugar todos los partidos así. La gente que lo vio en vivo desde acá, nos felicitó por el segundo lugar y por todo lo realizado en la cancha”, señala.

Y ahora, se viene otro certamen, en Entre Ríos.

“El 23 de noviembre viajamos a Colón. A diferencia del torneo de El Trébol, a éste nunca fuimos, no conocemos el nivel de juego de quienes participan, pero siempre está bueno un viaje porque une un montón al equipo y suma experiencias. Nuestro objetivo es llegar a la final y si podemos ganarla. Contamos con el apoyo de todos los entrenadores que van y los que nos alientan desde acá, además de los papás y amigos de todas. Eso para nosotras es muy lindo, que te feliciten cuando ganás o estén ahí para cuando perdés; ya sea a la distancia es muy importante. Esperamos jugar bien los partidos, y pasarla bien en los momentos libres”, comenta Cande, quien vive con sus padres Carolina y Diego, y sus hermanos Guadalupe, Carola y Federico, a una cuadra del club, siendo los seis jugadores de este deporte en la institución.

“El año pasado nos mudamos a una cuadra del club, así que estamos muy cómodos. Vamos cuando queremos y no hace falta que nos lleven y nos traigan cada vez que empieza o termina el entrenamiento de alguno”, comenta.

Está terminando el cuarto año de la secundaria con orientación en ciencias naturales en el Liceo 8 Esteban Echeverría, en Capital Federal.

“El año que viene termino, es hasta quinto, a diferencia de los colegios de Provincia que terminan en el sexto año”, puntualiza.

Sobre sus comienzos en el Voley, detalla:

“Empecé en el 2012 en un club esloveno de Devoto. En ese momento hacía gimnasia artística, pero mi hermana mayor había empezado voley y cuando yo terminaba mi entrenamiento iba a ver el final del suyo. Me terminó enganchando y terminé haciendo las dos cosas, pero yo era muy chica porque sólo había liga, que era a partir de sub 16, y yo tenía 10. Ese mismo año dejé gimnasia y con mi hermana decidimos pasarnos a Porteño porque conocíamos a Rodrigo, nuestro entrenador, quien nos intentaba convencer de jugar acá. Además en Porteño hay voley desde mini así que yo pude jugar ni bien llegué”.

Y ya instalada en el equipo, además desde lo familiar viviendo tan cerca del club, con todos sus integrantes siendo socios, es obvio sentir a Estudiantil Porteño como su segundo hogar.

“jajajaja si. Imaginate que antes de mudarnos ya veníamos a ver todos los partidos que podíamos, tanto de mayores como las tiras de mujeres y varones. Somos re fans del espíritu de este club; siempre que vayas te vas a encontrar con alguien o vas a tener algo para hacer. Eso es re lindo. Además, el ambiente del voley es muy amistoso entre todas las categorías, mis hermanas juegan en sub15 y en sub19 y 21, así que si o si nos tenemos que quedar la tira entera y nunca nos aburrimos”.

Candela Bontempi, capitana de unas Sub 17 del Voley, con un gran año de competencia.