En la última jornada del Voley femenino, las Sub 18 A derrotaron a Boca Juniors por 3-0.
En un plantel con varias de sus jugadoras alternando en selecciones metropolitanas y nacionales, spbresalió en su juego Camila Olivera, quien como punta mantuvo con sus remates las distancias en el tanteador que no le permitieron a las visitantes revertir la situación adversa, cayendo sin atenuantes.
«Fue un gran partido, primero porque Boca siempre es un rival dificil a ganar y segundo porque nuestro equipo demostró que juntas podemos lograr grandes resultados», describe Cami durante la semana durante un alto de sus actividades. Y sigue:
E»n lo personal, fue un gran desafío, ya que estoy jugando en una posición distinta a la que hace años estoy acostumbrada. Es un puesto de mucha responsabilidad ya que mas allá de las definiciones de ataque (donde me siento cómoda) la defensa es clave, y creo que tuve un buen desempeño. Además tuve un día muy efectivo, la buena energia y predisposicion de todo el equipo hizo que sea un gran triunfo».
Elnvóley no es su primera experiencia deportiva.
«Hasta septiembre del 2021 mi deporte era el hockey. Cuando mi hermano jugaba al basquet de local, aprovechaba para ir a ver partidos de voley de la tira. Me gustaba mucho así que le plantee a mi familia empezar a jugarlo en simultáneo con hockey. Casi a finales de ese año, Lucha (Bouchet, la DT) me invitó a un torneo que se jugaba en el club 77fc, del cual participé y me encantó» narra esta joven que vive en Ramos Mejía junto a sus padres (ambos profesores de Educación Física) y Nacho, su hermano mayor que jugó en Porteño hasta el año pasado.
«Cuando terminó el año, mis papas me dijeron que los dos deportes no iba a poder hacer y me decidiera por uno. Así fue como me decidi y al año siguiente empecé en la tira A siendo sub14 con muchas de las que hoy seguimos siendo compañeras de equipo», agrega.
«Con el correr del tiempo la entrenadora me sugirió que empezara a entrenarme de opuesta; le pareció que tenia condiciones para ese puesto y la verdad es una posición que me gusta mucho y me siento cómoda jugando.Al comenzar este año surguieron algunas situaciones de salud y lesiones de compañeras del equipo, lo cual hizo que la entrenadora debiera pensar en una reorganización del equipo y así fue como empecé a jugar de punta», expresa Cami, quien cursa el sexto año del Colegio Santísimo Reddntor.
Su padre también posee un pasado como jugador de Voley.
«Mi papá y mi tío también jugaron al vóley en la UNLAM, hasta llegar a Primera, así que este siempre fue un deporte del que se hablo mucho en mi familia. Siempre nos alentaron a los dos a hacer deporte, cualquiera que quisiéramos, pero sí la práctica de alguno. De hecho, tanto mi hermano como yo pasamos por varios», señala.
Momento de hablar del equipo que integra, y las razones que lo llevan a ser de los mejores de la FMV.
«Yo creo que hoy nuestro equipo está mas sólido gracias a que en el 2023 tuvimos un año muy duro, donde nos frustábamos mucho en las derrotas, y eso nos preparó física y mentalmente para que el 2024 nos paremos ante el torneo con otra cabeza. Queríamos mejorar, estar mejor posicionadas, e hicimos todo para lograrlo, nos acompañamos mucho, nos dábamos ánimo y a pesar de que tuvimos nuestros altibajos, cerramos el año de la mejor manera, eso fue por todo el equipo.
Hoy 2025, a pesar de rearmarnos, no arrancamos ganando, pero de a poco nos vamos a encaminar, tenemos jugadoras nuevas con muchas ganas y entre todas vamos a intentar tener un buen año!», afirma con entusiasmo.
¿Para un conjunto semifinalista del Abierto y campeón de la Liname, cómo sería un buen año?
«Creo que tener un buen año sería aspirar a quedar entre las mejores de la categoria, ganarle o pelearle los partidos a los clubes mas grandes y poder clasificar a la Copa Argentina como un gran objetivo», responde.
Para culminar, habla de sus objetivos como jugadora.
«Tengo sueños en este deporte, se que quizás algunos se podrán cumplir si sigo trabajando comprometida y enfocada como intento hacerlo, que es jugar en la Primera del club. Y si pienso en más grande, soñar con seguir jugando al vóley porque realmente me GUSTA.
Mis objetivos personales para este año es proyectarme a ser una mejor jugadora, rendir lo máximo que pueda, y sobre todo, en esta nueva posición dentro de la cancha».
Camila Olivera, una de las puntas de las talentosas Sub 18 de Vóley.





