«Competi en categoría ranking y no ranking. Para describirlas de forma sencilla, ranking es con más nivel de competidores que no ranking. No ranking se compite mano a mano contra otro karateka, se realiza el kata, y los jueces, que son generalmente 3, evalúan el desempeño de cada atleta y definen la ronda levantando banderas. Y así uno va pasando de ronda hasta llegar a la final, si es que lo consigue. Y en ranking, la competición se define por puntaje. Los jueces son 5 y puntúan del 1 al 10 la ejecución atlética y técnica. Y por puntaje se va avanzando de ronda hasta llegar a la final, o hasta donde se llegue»

Antonio Margan integra el muy calificado equipo de competencia de Karate de Estudiantil Porteño, que bajo las instrucciones y enseñanzas del sensei Oscar Rodríguez, se presenta en las diversas etapas nacionales en diversas ciudades y provincias de la Argentina.

En este caso, fue hace dos domingos atrás, en el Polideportivo General Paz, en Córdoba. Y en el marco del 55° Abierto, se consagró campeón.

La charla se da en una jornada donde se hace el tiempo, mientras última detalles del viaje que realizará por la noche rumbo a Mar del Plata junto a unos amigos.

«Es un viaje de estudio, con unos amigos de la facultad que aún están cursando. Una cátedra de ellos lo organiza y me sumé», explica este arquitecto de 26 años.

«Me recibí el año pasado y estoy trabajando bastante de eso, por suerte. A la par con mi papá, los dos somos arquitectos y bueno, él ya está con más ganas de descansar, lógicamente, ya que laburó toda su vida sin parar un minuto, y yo con el empuje de las ganas. Hacemos una sociedad bárbara, nos entendemos muy bien!», Expresa con indisimulable orgullo refiriéndose a Adrián, quienes completan la familia junto a mamá Gabriela y Lucia, su hermana. Viven en Villa Sarmiento.

Si bien se consagró campeón nacional, comenzó hace poco tiempo a practicar este deporte.

«Comencé en febrero del 2020, hice dos meses y empezó la cuarentena. Entrené virtual la mayor parte del año hasta que en septiembre empezamos a entrenar en el campito de Ciudadela. Lo elegí por varios motivos; uno de ellos es porque me gustan mucho los deportes de contacto, hice toda la vida, kung fu, boxeo, etc. Y el otro más importante quizás, es que mi papá practicó con el sensei Oscar Rodríguez muchos años de su vida, logrando un vínculo con el muy muy fuerte. Una persona excelente, con unos valores admirables. Papá me decía, tenés que ir con el sensei a practicar karate, te va a gustar. Un día lo hice y no me equivoqué, mi viejo tenía razón. El karate es una manera de vivir, hay que practicarlo para entenderlo. Y, un detalle no menor, tener un sensei como el que tengo, para poder vincularte con el karate, mucho más allá del simple hecho de aprender a tirar patadas y puños. Con el sensei Oscar Rodríguez vas a aprender arte marcial.
Yo al andar terminé de entender que me apasiona lo que hago, y estos son algunos de los motivos de mi elección día a día», detalla, dejando en claro la admiración y respeto hacia quien enseña en el club hace más de dos décadas. Y por supuesto, el amor hacia su padre.

Respecto a su reciente participación, describe su preparación previa.

«Entrenamiento constante, disciplina, compromiso y sobre todo, pasión. Esas son las bases de mi preparación.
Participé en otros torneos; el año pasado fue el primero, un Regional, el primero desde que se volvió a competir post pandemia. Fue en Pilar. En ese salí segundo en no ranking. Luego volví a competir, por primera vez en un nacional, que se desarrollo en el CENarD; fui medalla de plata, en no ranking. Ya este año competí mayormente en regionales no ranking, sacando oro en todos. Incursioné por primera vez en la categoría ranking en un Regional que se hizo en el club Los Indios de Moreno, hace dos semanas, sacando medalla de bronce. Luego de ese torneo vino el de Córdoba, donde saqué oro en no ranking y quedé, si no me equivoco, en el puesto 19 dentro de los 23 mejores del país en categoría ranking».

¿Cómo definiría al grupo de karate que se armó en Porteño, desde lo humano y deportivo?

«Es un grupo que tiene valores, que no es menor hoy en día. Son personas que transmiten paz, logran desconectarte del 220 del día a día. Entrar al dojo y compartir una hora y media, dos, con este grupo es sano, muy sano. Hace bien. Deportivamente también es un grupo excelente, en el karate siempre hay algo por aprender. Tenés cinturones negros, con años y años de experiencia y entrenamiento, que cada clase te enseñan algo nuevo. Los marrones, los azules, los verdes, todos, en mayor o menor medida te enseñan algo en cada entrenamiento. Y creo que deportivamente, para este arte marcial, es lo más gratificante. También tenemos deportistas con mucho nivel y algunos chiquitos que tienen un futuro incalculable, pero yo personalmente me quedo con lo que te mencioné, con la enseñanza. Ser un buen deportista en el karate es ser un buen alumno, un buen estudiante», responde.

Si bien está recibido, no se queda quieto, y sigue estudiando.

«Estudio todos los días, trato de mantenerme actualizado con los programas que se usan en la profesión y las tendencias. Hay mucho en redes hoy en día», afirma.

Para el final, en medio de una charla amena donde deja expuesto sus buenos modales y respeto hacia el cronista, habla de sus próximos objetivos.

«Este año ya me estoy preparando intensamente para el próximo Regional y Nacional, que se realizan a fines de noviembre, una diferencia de una semana entre ambos. Con el objetivo puesto en mejorar cada día y ver si puedo obtener alguna medalla más en ranking. Sobre todo en el Nacional de fin de año, torneo clausura en el CENaRD,dónde me voy a volver a cruzar con los mejores del país, quienes en su mayoría son del Seleccionado Argentino de Karate»

Y agrega:

«Para el 2023 no quisiera ser escueto en la respuesta, pero por ahora me concentro en esto que viene dentro de poquito. El karate es un arte que desarrolla la paciencia, el paso a paso, nada es regalado, todo se consigue con esfuerzo y compromiso. Lo cual estoy plenamente concentrado en el día a día, en el clase a clase, de otra manera me estaría salteando cosas muy importantes en la formación de un karateka. Seguramente el 2023 traerá cosas buenas si no pierdo el foco en lo que te mencioné recién».

Antonio Margan. Otro nombre que se suma a la inagotable cantera de Porteño en todas sus actividades, poniendo el nombre del Club en lo más alto.

Desde lo deportivo, y más importante aún, lo humano.