El fin de semana pasado, la Primera de Futsal femenino produjo una de sus actuaciones más memorables. Perdía 0-4 contra Villa Malcom, y nada hacía prever un cambio de rumbo. Pero tras ciertas modificaciones tácticas, llegó la levantada, y una tremenda remontada que culminó en triunfo 5-4.
Enorme festejo, y las felicitaciones colectivas del equipo, que tuvo en Vanesa Rotela a su goleadora, con un hat-trick.
«Empezamos medio dormidas y desaprovechando chances, como nos pasa casi siempre, pero con un par de cambios tácticos y aprovechando y siendo oportunas frente al arco rival logramos darlo vuelta. Por supuesto, el cambio actitudinal fue clave de cada una fue clave también», expresa la Misio, como todos la conocen en el Club, durante la tarde del martes.
Ante la pregunta sobre si es la primera vez que anota tres goles en un mismo partido, dice:
«No en realidad. Recuerdo un partido de la fecha 5 del año anterior con el club Stentor, donde el primer tiempo terminó iguales con un tanto. Arrancando con más actitud, porque teníamos la localía, necesitábamos esos puntos en casa, lo ganamos 5 a 2 con tres tantos míos».
Junto al cambio de actitud, hubo por parte del entrenador Miguel Tapia, unas modificaciones que ayudaron a dar vuelta el encuentro.
«Arquera jugadora en ataque para hacer la cancha larga, y presión en toda la cancha, para no dejarlas jugar cómodas a ellas», especifica.
El partido fue una síntesis de cómo viene la temporada, con ciertos altibajos en resultados.Pasan de grandes triunfos a derrotas abultadas. Vanesa coincide:
«Es algo que Migue nos remarca todo el tiempo; nos está costando una regularidad este año, tenemos partidos muy buenos y muy malos sin escalas. Creemos y estamos en busca de encontrar una regularidad, sabiendo que no somos más que nadie, pero menos tampoco».

Su apodo delata el origen de nacimiento. En la provincia de la tierra colorada, comenzó a jugar futsal con trece años.
«En mí familia, quien nos incentivó a jugar este deporte es mi abuela Josefina. La gran mayoría de sus hijas e hijos pasaron por el fútbol, tanto once como futsal. Y yo no quedé atrás; al principio jugaba para complacerla, ya que me acompañaba a cada lugar donde jugaba y ahora es lo que más gusta hacer»,admite.
Y cuando relata su arribo a Porteño, expresa:
«Al club llego por una compañera de equipo (Soni Lezcano); jugaba con ella en los JUR ( juegos universitarios regionales), donde me comenta que en Estudiantil Porteño arrancaba futsal femenino y me invitó a participar de un torneo de verano con ellas, donde salimos segundas».
Hasta ese momento, se desempeñaba como jugadora en el club Cenared de Ituzaingó.
Es madre de una niña de siete años, llamada Mahia. Llegó a Buenos Aires en el 2012.
«Fueron unas vacaciones donde vine a visitar a familiares que residían acá; después de eso, me hablaron de la posibilidad de quedarme y lo acepté»,puntualiza. Actualmente vive en Ramos Mejía.
Junto a su rol de jugadora, tiene la función de delegada en la Tira C.
«Soy delegada de la tira C y asimismo del Baby en bordo y azul. La chance surgió cuando me enteré que la subcomisión necesitaba un delegado para esa tira; estaban perdiendo puntos por agregar jugadores de más y otras situaciones que se iban dando. Entonces me ofrecí a ayudarlos y ellos aceptaron. Este año me ofrecieron hacer lo mismo en el baby y obviamente acepté. Las funciones que realizo, son presentar las carnets de los jugadores que van a actuar, las de los suplentes de éstos, y de los que ocuparan plaza de banquillo, técnicos, ayudantes y PF. Ponerme a disposición del árbitro y cumplir las instrucciones que me indican antes, durante o al final del partido. Además, ofrecer colaboración al equipo visitante; también procurar que el público no entre en conflicto con los árbitros y/o jugadores. En fin, represento al equipo fuera del terreno de juego»,explica en cuanto a sus funciones.
Su técnico, Migue Tapia, la describe como jugadora y persona.
«La Misio es una competidora nata, siempre dejando todo en la cancha; a veces pasada de revoluciones, pero bueno es su esencia. Una gran erradora de goles (risas), pero gran generadora de peligro al arco rival. Y como persona es una gran piba; aparte de ser su DT somos compañeros en la tira C de futsal masculino (ella delegada yo entrenador de menores y cadetes), así que compartimos domingos, almuerzos y charlas siempre.Es una chica querible»,afirma quien se desempeña como jugador en la Primera Elite.
Junto al Futsal, hace Running, una actividad que según sus propias palabras, «la tranquiliza mucho».

Para el final, se le pide unas palabras sobre sus compañeras y el club que ya la adoptó como propia.
«Lo más lindo que tiene el club es su gente; te brinda muchísimo cariño desde el día uno. Te hacen ver que el importante es quien está al lado, y esa es la razón por la que cada persona que llega a Estudiantil Porteño se queda.
La chicas son un grupo muy lindo, de buena gente, de mucha risa, mucho compañerismo y compromiso;se comparten cosas lindas. Y tener a Migue de DT, siendo jugador de la primera de élite y selección, es algo que incentiva y enorgullece. Es perseverante, directo, tiene las palabras justas para cada situación. Tenemos un entrenador que nos incentiva a dar siempre todo de uno, donde a pesar de cualquier resultado, lo que importa es la actitud con la que se encara el partido. Se debe dar todo por el equipo y la compañera; de cada viaje nos trae algo nuevo por aprender y en qué situaciones nos ayudará. Es alguien con mucha experiencia y nos permite disfrutar de esto. Nos enseña cosas muy buenas y permite al grupo crecer en confianza», responde.
Vanesa Rotela. La Misio. Ya una más de la gran familia de Porteño.





