«Si me acuerdo; un día hablando con un amigo me comentó sobre el club que estaba bueno y me decidí a mandar un mensaje a la página. El primer día que debía ir a probarme me pasó algo muy gracioso. Tenía que ir a la cancha de Almagro (en ese entonces entrenábamos ahí), y terminé yendo hasta el barrio de Almagro. Siempre que hablamos con los chicos de eso nos reímos y no lo podemos creer’.
Ramiro Rojo es una de las piezas claves con las que cuenta Juan Massola en el equipo de Primera que pelea en las posiciones de arriba en su zona, dentro de la Divisional C.
Y la anécdota refiere a cuando junto al cronista rememoran aquella vez de febrero del 2022, cuando envíó mensaje al privado de la cuenta del Instagram, donde preguntaba por las pruebas de futsal.
«Jajajaja Sii, Justo hoy que me hablaste estaba mirando ese mensaje. Una de las mejores decisiones que tome, me abrieron las puertas de una casa increíble», dice entre risas, ya con todo el camino transcurrido desde esa fecha, dejando atrás un momento de incertidumbre en cuanto a su futuro como jugador de fútbol.
«Arranqué desde muy chico en las inferiores de Almirante Brown en fútbol 11. Llegué hasta Primera División, y desafortunadamente no firmé contrato y quedé libre. Intenté en otros clubes de 11 pero no se dio, así que decidí intentar suerte en el futsal», describe, y la decisión de contactarse con Porteño.
Y apareció para probarse.
«Desde el primer día me encontré con un grupo buenísimo, que siempre te va a apoyar en todo, con mucho respeto y familiaridad. Es literalmente un hormiguero como dicen los chicos, que estás desde siempre en el club. Porteño es una familia enorme, desde el más chico hasta el más grande quieren lo mejor para el club y tiran todos para el mismo lado, eso hizo que me quiera quedar», admite Ramiro, quien vive en San Justo junto a su familia, integrada por sus padres Roberto y Silvia, y sus hermanos Rodrigo e Ignacio. Tiene 23 años y dentro de la cancha se desempeña como ala derecho.
«Si siempre me gustó llegar al gol, hacer goles y desde que arranque en el futsal ese gustito creció bastante la verdad», responde cuando se le señala ese aspecto. Un rubro donde tiene referentes directos en el equipo.
«Al lado mío siempre lo tengo al Pantera (Cristian Ganader,) jugador que le guste más el gol que a él creo que no hay, vive para eso y te hace querer crecer a vos siempre», afirma con mención al delantero.
¿Le da consejos o aprende mirándolo?
«Ambas, Cris es una gran persona y compañero. Es uno de los más grandes del plantel, y verlo cómo se esfuerza y corre en cada entrenamiento y partido la verdad que te contagia con esa energía que tanto lo caracteriza», responde.
Al momento de mencionar razones por las que están realizando una buena temporada, dice:
«Estamos trabajando bien en equipo, tiramos todos para el mismo lado. Desde los jugadores hasta el cuerpo técnico, sabemos igualmente que el torneo es largo pero tenemos en claro que las primeras fechas son fundamentales para marcar el camino»
Segundo año en la C, luego del 2023 donde cayeron en ronda inicial de playoffs. ¿Qué aprendizaje les quedó para esta temporada?
«El mayor aprendizaje que nos dejó la temporada pasada, es no confiarse ni relajarse nunca. El año pasado quedamos afuera con un equipo que en el torneo le habíamos ganado las dos veces. Por eso esta temporada con el plantel estamos trabajando hasta en el más mínimo detalle», afirma
Y según su visión, para que está Porteño este año.
«Para cosas grandes, esperamos darle a la gente que nos acompaña la alegria del ascenso y nos estamos preparando para eso’.
Ramiro Rojo, uno de los integrantes en los cuales el Futsal de la institución se recuesta para ir detrás de dicho objetivo.





