«Siii tal cual como decís, ya de por si estar alejados de quienes conocemos, nos movilizó mucho en este confinamiento; y encima cuando llegué al club lo hice sola, es decir sin alguna amiga o conocida de otro club. El resto de las chicas se conocían de otro clubes del barrio, de la UNLAM y dije uh bueno va a costar la adaptación jajajaja pero me equivoqué. Porque el grupo de las chicas que ya estaban en Porteño, nos recibieron de manera excelente y también al ser un gran número las que llegábamos nuevas al club, fue como que el grupo se formaba desde cero».

Quien describe la situación es Natalia Piñeiro, otra de las jugadoras arribadas hacia principios del 2020 a las pruebas de futsal femenimo.

Y el panorama archi conocido de la pandemia, alterando todos los planes y proyectos por más de medio año. Esos largos meses encerrados en las casas, sin poder efectuar actividad presencial, con los contactos al exterior vía plataformas virtuales.

«Los zooms de dinámicas que armó el cuerpo técbico, fueron una muy linda manera de conocer y compartir con mis compañeras. Me pasó por ejemplo de no conocer cara a cara a algunas compañeras y recién en zoom las vi. Cuando nos permitieron las autoridades volver a entrenar en espacios abiertos, fue todo un acontecimiento. Pero las decisiones de seguir conectados por zoom en los primeros meses del ASPO (Aislamiento Social Precentivo y Obligatorio) fue fundamental para relacionarnos y eso es un punto a favor para los profes; ya después compartíamos zooms entre nosotras», señala Nati, resumiendo de manera positiva un hecho inédito sin precedentes a nivel global.

La jugadora es una de las más experimentadas en este deporte, para el numeroso y competitivo grupo dirigido por Guido López.

«Siempre me atrajo el deporte en si, elegí empezar con baby fútbol en Juventud de Liniers hace ya casi 30 años; me acuerdo cuando le dije a mi papá que quería ir a «tratar de pegarle a la pelota con el pie» se le llenaron los ojos de lágrimas….mi hermano dos años mas chico nunca quiso saber nada con baby fútbol, futsal ni nada que se le parezca, era lo opuesto a mi odiaba todo lo que era deporte. Vino una época de jugar voley y handball en Vélez y el fútbol quedó para partidos mixtos con amigos nada más. El hecho de no ser algo bien visto en esa época que la mujer juegue al fútbol o si te tildaban de marimacho me frenó, no había amigas interesadas en jugarlo ni siquiera en la escuela con nuestros compañeros entonces siguió estando presente en mi vida algún fin de semana de encontrarme con amigos», detalla respecto a esos albores infantiles, con la pasión indisimulable hacia este deporte, y las barreras de hace pocas décadas, las cuales hoy están completamente derribadas. Por suerte, y como debe ser.

«Fui madre joven y eso también ayudó a no volver tan pronto como tenía pensado; sumado a que después me quedé sola decidí priorizar a mi hija, sus actividades y demás hasta cuando sentí  mi mundo revolucionarse, cuando el club del cual soy hincha (Vélez Sársfield), comenzaba la actividad de fútbol femenino en el polideportivo de J. B. Justo. Fui y luego de unos meses de estar jugando en cancha de 5, pasamos a la de 8 y luego a la de 11 y poder entrenar y jugar partidos en la Villa Olímpica, una locura todo. Después nos tocó una jornada de partidos en el Amalfitani que no te puedo explicar como lo viví. Lamentablemente algo que remarco de estos tiempos del fútbol femenino es sobre la escasez dd clubes capacitados para manejar grupo de mujeres tan numerosos. Llegamos a ser noventa mujeres en Vélez y por estas situaciones llegaron a quedar menos de la mitad; on todo el dolor del mundo elegi irme de ahi porque no me gustaron algunos manejos y tampoco sentí que fuese mi casa, pegué portazo jajajaja», narra con entusiasmo, para agregar:

«De paso te cuento; mientrás estaba en Vélez también jugaba ya futsal en Defensores de Cervantes, después de Vélez me fui a Estudiantes de Buenos Aires, una de mis compañeras iba para allá y me dijo vamos a probar, quedamos para la reserva. La verdad que en Estudiantes de Buenos Aires fue en el club de fútbol donde menos estuve en cuanto a tiempo y mas partidos jugué, asi que eso es un punto a favor para ese club. Pero como te decía antes, el no saber manejar grupos a la larga se nota y elegí irme nuevamente, en este caso sin disgustos. Mientras en cuanto a futsal pasé de Cervantes a Lamadrid y también por Scholem; allí conocí a una jugadora de la selección argentina que jugaba en Kimberly en ese momento (Evangelina Testa), un 10 en todo sentido Eva, disfrute tanto sus entrenamientos, sus charlas pero la realidad es que la actividad no podía ser sostenida por el club y la cancelaron. Eva se fue a jugar a Italia y bueno ahi dije listo ya fue».

Pero apareció Porteño,

«Bueno a Porteño llegué en febrero de este año cuando vi una publicación por las redes sociales sobre las pruebas de jugadoras para AFA y BAFI. Yo estaba jugando en Defensores de Cervantes que ya estaba en BAFI, pero por diferencias con el DT, varias jugadoras nos fuimos. Tuve un paso muy breve por Lamadrid después de Cervantes. La verdad, dudé mucho porque venia de malas experiencias en varios clubes a lo largo de mis años no sólo en futsal sino también en fútbol; pero bueno, mi espíritu deportista no se quería dar por vencido y me mandé a probar una vez más. Ya había ido en septiembre/octubre a probar un entrenamiento pero por mala comunicación con quién me recibió ese día no me avisaron cuando debía volver y me fui a Lamadrid. Mas allá de este hecho fortuito, doy gracias a mi perseverancia y volver a intentar una vez más, porque por lo menos todo lo que llevo compartido con el grupo es increíble y me hace tan feliz. Hoy siento eso que muchos me decían que al club lo sentís como tu casa, nunca me había pasado hasta llegar a PORTEÑO y eso es gracias a la gente que forma parte de él y los valores como institución obviamente».

Con su trayecto de jugadora descripto, se torna importante su mencionar acerca del escaso conocimiento sobre el trato hacia los grupos femeninos de futsal. Se le pregunta el rol del entrenador de Porteño para su comodidad en pertenecer al mismo.

«El accionar de Guido siempre fue el mejor, te dabas cuenta que todo lo iba pensando, diagramando, planeando en función de propiciar un ambiente agradable para que nosotras entremos en contacto, nos conozcamos. Se pasaba todas las semanas armando, además de los entrenamientos, juegos y dinámicas para ayudar a relacionarnos; obvio que después faltaba el granito de arena de cada una de nosotras, pero desde su posición y desde mi punto de vista, hizo todo lo posible para que esas oportunidades de encontrarnos entre nosotras existan. Se puede ver un DT con mucha experiencia, conocimiento en manejo de grupos, aunque es verdad, el grupo de mujeres es distinto al de hombres. Pero el manejo del grupo por parte de él podría decirse que es afable. Y dejame agregar: se nota su pasión por el futsal y siempre trata de acercarte todos sus conocimientos, a lo largo de mis años en clubes no me ha pasado con muchos entrenadores», sostiene.

Al momento de preguntarle sobre su familia, toma con humor un incidente clave.

«Mi familia se encuentra formada por mi hija Carolina que hoy tiene 16 años y como te decía antes a sus cuatro años se fueron a comprar cigarillos y no volvieron más jajajaja. Los primeros tiempos costaron un montón!!! no me veía sola para nada, sentí  no poder con nada, todo salía mal y cuando sentí haber llegado al fondo me di cuenta que no quedaba otra que subir;  más abajo ya no podía ir y Caro siempre fue mi horizonte, todo era por y para ella. La carrera en la UNLAM, cada trabajo conseguido, el profesorado, todo fue pensando en ella y siempre darle todo lo necesario para que se pueda formar como una persona íntegra. Hace dos años tuvo que dejarme de manera física mi viejo, Jorge; gracias a él tengo el amor por el deporte (sobre todo la redonda y Vélez), un tipazo, yo era sus ojos, se desvivía por mi, por ayudarme, siempre siempre estaba presente. Una vez le hicieron el famoso llamado de secuestro, cayó con tres patrulleros donde vivía con mi hija desesperado llorando, mi viejo era lo mejor de mi mundo y te darás cuenta que lo extraño horrores. Otro ser increíble en mi vida es mi tía Marta, a quien adopté como mamá; no podría explicarte con palabras el significado de esa mujer en mi vida. Si pudiera pedir un deseo, desearía que mi hija me amé la mitad de lo que yo amo a mi mamá y me doy por satisfecha, estuvo en el peor momento de mi vida y nunca me soltó la mano. Y para concluir con mi familia están mis tres soles, mis hermanos y superhéroes Ezequiel, Emiliano y Ariel están siempre pendientes de mi, de mi hija. Dos de ellos Emiliano y Ezequiel juegan actualmente fútbol en SITAS y en Villa Sarmiento, cuando podía los iba a ver y bueno después de la cuarentena y que todavía no habilitan público sigo esperando para acompañarlos, cada uno de ellos con su familia por suerte muy bien y unidos. Los cuatro juntos siempre compartiendo todo», detalla, mientras el cronista la deja explayarse para narrar su historia de vida.

Respecto a su formación académica, es sólida y con ganas de profundizarla.

«Hoy me desempeño como docente en escuelas de nivel medio (secundaria), también soy licenciada en administración de la UNLAM y me dediqué mucho tiempo a administrar consorcios; tenía un estudio contable con un socio, pero las vueltas de la vida hicieron que termine eligiendo como segunda carrera un profesorado y al estar en el aula cambió radicalmente todo. Después me atreví a más y fui por la extensión del profesor tutor para acompañar más de cerca el proceso de formación integral de los adolescentes y de cara al 2021, espero poder profundizar en lo relacionado a ESI y Gestión Educativa».

Un tiempo para el Torneo de Verano desarrollado en La Fábrica, donde ambas Primeras (AFA y BAFI) arrancaron muy bien.

«En cuanto al partido del domingo, superó las expectativas previas, porque minutos antes de empezar, en la cabeza estaba la idea de bueno es el primer partido, nunca jugamos juntas, habíamos tenido dos partidos en febrero amistosos y nada más. Entramos así, pero con el correr de los minutos y sobre la espalda todo lo trabajado junto al CT, empezamos a llevar adelante el partido. Un baldazo de agua fría el primer gol, pero bueno, esas cosas te sentencian o te hacen resurgir, junto a mis compañeras le hicimos frente y pudimos darlo vuelta. Coincido con Guido, tener gran cantidad de recambio nos permite no desgastarnos tanto como quizás otros equipos; cada cinco minutos rotar los cuartetos nos ayudó a dar siempre el máximo. Y que decirte, muy feliz con el gol!!! no me caracterizo por hacer goles, porque siempre prefiero quedarme abajo defendiendo, pero un amigo días antes me dijo créetela  y bueno le hice caso jajaja. Saliendo un poco de mi, quiero destacar el compromiso y la entrega de cada una de mis compañeras, tanto quienes integramos el plantel de BAFI como AFA», comenta.

Y para finalizar, las expectativas personales y grupales por lo venidero.

«Ahora estamos enfocadas en este torneo de verano y ganar minutos jugando juntas, conociéndonos de cara a los torneos a disputar ambos equipos. Cada partido es un poner en práctica lo trabajado en los entrenamientos, prueba y error; en lo personal si bien soy muy autoexigente y me ayuda mucho no sentir que te respiran en la nuca por parte del DT, esto no significa hacer cualquier cosa. Pero hay una gran diferencia entre aquel que utiliza un error tuyo para castigarte como aquel que lo usa para ayudarte a crecer y en este último ejemplo yo siento que esta el CT. En lo personal puedo decirte que las aspiraciones son a ganar todo lo que disputemos y más cuando no me quedan tantos años de vida útil para el deporte jajajajaj. Sería lindísimo ganar el torneo de verano, también es una inyección de ánimo para el equipo y después hacer lo mismo en el torneo de BAFI. Pero bueno hay que ir de a poco, caminar en silencio todas juntas y que el éxito haga todo el ruido. Cada entrenamiento siempre es algo nuevo para aprender, corregir y eso me es muy grato. En cuanto a lo humano, este grupo es IN CRE I BLE, como siempre pasa en los grupos, uno siente mas afinidad con algunas personas que con otras, eso es asi siempre, pero entre nosotras hay mucho respeto, camaradería, buena onda. Entendemos que la mejor manera de conseguir resultados es tirando todas para el mismo lado, alentado a una compañera cuando supera un error, cuando da su máximo, como también apoyarnos en los malos momentos. Como dijo alguna vez Alfredo Di Stefano «Ningún jugador es tan bueno como todos juntos» en eso debemos enfocarnos, los resultados van a llegar. En esto de ver siempre todos los deportes posibles, en la NBA de los 90 miré mucho a los Bulls y amo a Michael Jordan y uso también muchas de sus frases «El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos». Ahi hay otra clave, debemos dar el máximo y más por nosotras en primer lugar y por Porteño que nos unió».