Con Milagros Fernández, culmina la serie de notas a las pequeñas patinadoras que consiguieron en el Regional de Quilmes, su clasificación al Nacional de San Juan, a disputarse el próximo 19 de Mayo.

Pasadas ya casi dos semanas de ese certamen, Mily comienza hablando de cómo se sentía en la previa a su participación, el domingo 15.

“En la semana del clasificatorio, estaba muy nerviosa; más en Libre que en Escuela. Fue una semana intensa y linda porque figuré cada vez más cada entrenamiento con mi entrenadora, y mis amigas apoyándome; Estaba muy nerviosa, pero estoy rodeada de gente que me quiere y esos me calmaba. En Escuela estaba muy feliz, me salieron las tres figuras y me sentí muy segura. En Libre estaba mas nerviosa, pero tenía esa sonrisa de Escuela ,no me importaba el primer lugar, sino estar orgullosa de donde llegué. Le doy gracias a mi familia ,mis amigas y a mi entrenadora, que me apoya y confía en mi siempre”, expresa. Y agrega:

“Ahora en los entrenamientos antes del Nacional, son más duros para mejorar esas fallas pendientes. O sea, girar más en los trompos; en San Juan, voy a dar lo mejor de mí para poder demostrarme a mi misma hasta donde puedo llegar con el apoyo de mi entrenadora siempre a mi lado y de mi familia”.

No será la primera vez donde Milagros compita en un Nacional. Ya estuvo en el 2016, cuando se disputó en Córdoba y llegó a las finales en las dos disciplinas: en Escuela fue Primera en Series y Tercera en Final; en tanto, culminó Tercera en Libre durante las Series, y Novena en la Final.

“Voy con muchas expectativas a San Juan”, afirma.

Milagros tiene 15 años, y este próximo miércoles cumple los 16; comenzó desde muy pequeña, a los 6, a practicar Patín. Y se explaya de modo emotivo cuando menciona estos diez años de entrenar y participar en los torneos.

“LLegé a Estudiantil Porteño en el 2015, pero nunca en todo ese tiempo me separé de mi entrenadora (Alejandra); hubo altos y bajos en mi vida, pero nunca perdí el entusiasmo y la pasión por el deporte. Entro temprano al Colegio (cuarto año Bachiller en el Instituto San José), el cual es muy exigente. Como salgo tarde, no tengo tiempo de volver a casa y voy directo a los entrenamientos. No hay feriados, ni sábados o domingos libres; las vacaciones son cortas porque no puedo tener tiempo extenso sin entrenar. Y además me gustan los entrenamientos, porque me llenan de energía positiva junto a mis amigas. Y mi familia, me apoya incondicionalmente, junto a mi entrenadora, quien me capacita a pesar de no tener a veces buenos días”, asegura.

Su familia la integran sus padres Edgardo y Laura, y sus hermanos Gonzalo e Ignacio. Y antes de comenzar con Patín, tuvo un acercamiento con Gimnasia Rítmica.

“A los 5 años hacía Gimnasia, y una amiga del Colegio estaba en Patín con su hermana; pasado unos meses me invitó un día a Patín, prestándome los patines de su hermana. Acepté, y de paso la invité a venir un día a Gimnasia, y la verdad, me enamoré de este deporte y debí decidir entre uno u otro. Fue una decisión difícil, porque me gustaban las dos, pero me gustó más patín y seguí ese. Comencé en el Club de Amigos de Villa Luro, con Alejandra como profesora, y en 2015 me vine a Porteño. La razón fue que nos mudamos a la provincia y ya me quedaba lejos irme asta allá”, expresa.

Dentro de la preparación con vista al Nacional, le agrega preparación física y danzas.

“Los días martes terminamos de entrenar  a las 5:30;  de 6 a 7 tenemos preparación física, donde  hacemos seminales ,espinales, planchas, sentadillas, entre otros ejercicios. Luego, de 7 a 8 dance; allí practicamos las rutinas, calentamiento en la barra. Ahí lo hacemos entre todas”, agrega.

Y para finalizar, responde escueta pero firme sobre sus objetivos:

“Mis objetivos son superarme cada vez más y llegar a hacer los dobles y los palomas”.

En esas palabras, queda claro la filosofía con la cual se manejan las chicas: objetivos cortos, concretos, sin mucho espacio al vuelo del horizonte lejano. Porque saben que allí uno se acerca con el sacrificio y esfuerzo diario.