Transcurrida ya más de una semana del Torneo Nacional de Gimnasia Rítmica que se desarrolló en Poadas, Misiones, hablamos con Micaela Herbon, quien en su categoría se quedó con el primer puesto en las cuatro especialidades (aro, pelota, cintas y mazas), obteniendo lógicamente el primer puesto en la general, y junto a Azul Pérez, con el acumulado de ambas, alzándose también con el sitial máximo por equipos. Una actuación descomunal, que cierra un gran año, con participaciones en Panamericano y Sudamericano.

“Mi balance es muy positivo porque fue un año muy competitivo, hubo varios viajes en el medio que me ayudaron a adquirir más experiencia y seguridad en las rutinas, lo que hizo que me sienta muy bien en la competencia. Nunca dejé de tener el mismo objetivo; entonces trabajé duro, entrené mucho y me enfoqué en dejar todo en este último torneo del año. Siempre con la ayuda y preparación de mi entrenadora María del Carmen Bonamino y Mariela Aprigliano”, comenta Micaela en un alto de la tarde del viernes, haciendo un balance de lo que significó esta temporada, y todo lo trabajado para conseguir los objetivos planteados junto a sus entrenadoras.

Se le pregunta en cómo está compuesta una semana suya en los entrenamientos, su diseño para encarar las competencias y la importancia de la alimentación.

“Mi semana de entrenamiento consiste en los lunes concurrir al Cenard de 14 a 19, de martes a viernes en el Estudiantil Porteño de 14 a 17.30 y los sábados de 11 a 13 tenemos clases de danza con Julieta Sibilia; obviamente, una gimnasta siempre tiene que tener en cuenta una alimentación saludable no solo estéticamente sino también para tener la energía y resistencia suficiente para realizar el ejercicio”, explica.

Luego de la fenomenal performance en Posadas, la consulta es si más allá de su exigente preparación, esperaba poder alzarse con las cuatro especialidades.

“La verdad no me lo esperaba en todos los aparatos, ya que me siento más confiada en aro y en mazas, los elementos que más me gustan”, admite. Y en cuanto al hecho de haberse consagrado con Azul como las mejores en la general, dice convencida:

“No es agrande, pero Azul y yo estamos en un nivel superior con respecto a las rivales. Estudiantil siempre tuvo un muy buen nivel de gimnastas y me siento muy orgullosa de representarlo”.

Sudamericano en Cochabamba, Bolivia; Panamericano en Daytona, Estados Unidos, Nacional Federativo en Misiones, Metropolitano en Capital Federal, coronaron un excelente año para Micaela.

“Fue una temporada positiva en la cual tuve más viajes, más competencias a nivel internacional, y a nivel nacional logré el Campeonato Metropolitano, que me deja muy contenta y conforme con mi rendimiento”, sintetiza.

Con relación a los próximos objetivos, dice:

“Por ahora no tengo torneos a futuro, porque ya terminó el calendario, pero lo que sigue es cambiar las series, mejorarlas y prepararlas para el año próximo”.

Finalmente, la consulta sobre si tan ajetreada agenda le alteró sus estudios.

“En los estudios me va muy bien, por suerte pasé de año con todas las materias aprobadas y ya terminé el colegio. Gimnasia no suele ser un impedimento en cuanto al colegio porque siempre le busco la vuelta para poder ir a entrenar y estudiar en el tiempo libre”, asegura.

Micaela Herbon. Compitió en el Nacional de Misiones, y cerrando un gran 2017, consiguió coronarse en las cuatros especialidades. Y se consagró como una de las grandes figuras del certamen.