«La experiencia fue muy linda. es algo nuevo para mi;  estoy muy contenta de haber llegado hasta donde estoy.
Por suerte el grupo de chicas fue muy lindo. Respecto a mi verano, estuve entrenando en Porteño hasta el 16 de enero, cuando dio inicio la concentración en el CeNARD, y nos quedamos ahí dentro hasta el 15 de marzo, cuando jugamos nuestro último partido y se le dio cierre a la Liga».

Martina Da Dalt tiene 15 años, y hace menos de dos decidió tras seis años dejar Patín Artístico y probar con el voley.

Desde allí, halló su espacio en el Club donde asiste desde que estaba en la panza de su mamá Bárbara, profesora de Natación.

Un progreso notable, y con un biotipo que llevó a entrenadores nacionales en fijarse en ella. Y desde allí, la convocatoria al Sub 19 que la tuvo todo el verano vistiendo la camiseta argentina por diversas provincias del país.

«Me llamaron cuando estábamos jugando el abierto sub18 con Porteño el cual fue en diciembre. Ahí me dijeron que fui convocada a una observación en la cual se iban a decidir cuales chicas iban a representar a Argentina en las Ligas a disputarse en el verano», expresa en un alto de la media tarde del viernes, luego de asistir a las clases del Colegio Santo Domingo, donde cursa Quinto Año.

«Asi como me enteré yo, mis papás y entrenadores se enteraron ese mismo día», señala, haciendo referencia también a papá Sebastián.

Sobre el proceso de selección de jugadoras, comenta:

«En diciembre hubo dos observaciones de unas 20 chicas aproximadamente, de las cuales formé parte de una. Finalizadas las dos, del total de jugadoras se elegían a dos planteles de 16 chicas para jugar las dos ligas, la Federal que duró una semana y se disputó en el interior, y la  Nacional que duró dos meses y es en la que participé».

Desde la competencia, rememora:

«Esos dos meses estuvimos adentro del CeNARD, excepto una semana donde paramos en San Pedro; luego fuimos a Santa Fe y Entre Ríos porque nos tocaba jugar contra equipos de dichas provincias. Era lindo ir a partidos y ver que había mucha gente mirándonos. y así mismo entre ellos a nuestras familias, ya que al estar en el CeNARD en todo momento, solo nos veíamos cuando venían a los partidos, junto a entrenadores y amigos».

Tal experiencia le dejó enseñanzas.

«Tomo como aprendizaje el hecho de ser la primera vez donde estuve tanto tiempo fuera de casa y el club. Y al pasar todo ese proceso fuera de mi zona de confort, como lo es mi equipo, mi familia, y las personas que me acompañan en este proceso desde que arranqué, uno descubre cosas nuevas, conoce gente como también hábitos diferentes.».

Sobre esa decisión de cambiar los patines por las pelotas de voley, dice:

«Desde los 8 años hice patín en el club durante 6 años; decidí que necesitaba un cambio o probar algo diferente. Mi familia me recomendó probar voley ya que podría sacarle beneficio a mi altura y también por el hecho de ser un deporte en equipo», expresa esta adolescente de 1,87 mts.

Tal talla llevó a sus entrenadoras a posicionarla dentro del rectángulo como Central, puesto donde se desempeñó también en la Selección Argentina.

«Desde el primer entrenamiento me sentí re cómoda a pesar de ser algo completamente nuevo para mi, me recibieron muy bien tanto los entrenadores como las chicas», afirma sobre el instante que decidió cambiar de actividad.

Y agrega:

«Cuando empecé me costó un poco animarme al principio,  era algo muy nuevo para mi. Pero una vez que se volvió rutinario el hecho de entrenar y jugar partidos los fines de semana, me di cuenta lo que me gusta este deporte».

Martu pertenece a una familia muy ligada al Club.

«Mis dos hermanos (Bautista y Jeremías) hacen basquet en el club desde hace tiempo ya. A algunos partidos los puedo ir a ver cómo ellos a mi también; lo que pasa es que al jugar ambos los sábados se nos superponen los horarios y no siempre se puede».

Desde su perspectiva adolescente, se le pide una opinión sobre la actualidad del voley femenino en Porteño.

«Se notó mucho el cambio que hubo en el voley del club. Este año con la tira A formamos parte de los doce mejores equipos a nivel metropolitano. Después la tira B logró el ascenso al nivel C lo cual es un gran mérito y después está la tira C que comienza su participación en la metro este año y también la tira D que continúa con su desempeño en La Liga», afirma.

Ella integra las Sub 16 A, un equipazo.

«La verdad estoy muy contenta de lo lindo que es el equipo de sub 16 de este año. Vengo ya casi dos años jugando con ellas y nos fue muy bien, espero que este año sea igual y aún mejor», indica.

Sobre un sueño a cumplir, sin dudas es el Mundial Sub 17 en este 2024.

«Sii, este año está el Mundial sub 17, el cual es mi categoría. Se disputará en Perú a mediados de agosto. Ojalá pueda llegar a estar dentro del plantel de jugadoras elegidas para jugarlo, es uno de mis objetivos este año», expresa llena de ilusiones.

Por lo pronto ya tuvo el privilegio de vestir la camiseta argentina. Y para ese momento mágico, agradece de inmediato a su segunda casa.

«Estoy muy contenta con el desempeño del club, la realidad es que me dieron muchas herramientas para poder llegar a la Selección y así también mejorar como jugadora».

Martina Da Dalt, otro de lis grandes proyectos que presenta el Voley de Porteño.