Durante el fin de semana, la Tira A de voley masculino enfrentaron a San Fernando como visitante. Y entre resultados variados, se destacó la victoria de los Sub 21.

:Era un partido que dentro de todo lo considerabamos sencillo, pero al final no lo fue. En el transcurso del mismo nos dimos cuenta de no no era tan facil como creímos en la previa, y además la cancha no ayudaba demasiado. Debimos adaptarnos a esas adversidades para poder sacar el equipo adelante. Por suerte ganamos 3-1, lo que vinimos a buscar en principio», expresa Lorenzo Fernández, uno de sus integrantes, luego de su jornada en la Universidad Nacional de La Matanza, donde estudia Arquitectura.

«A los sub 21 nos está yendo bien, aunque  tuvimos algunos tropiezos con clubes a quienes en la primera ronda les ganamos. Son días donde el equipo no juega bien y eso lo mejoramos en los entrenamientos. Si tenemos en cuenta que en el año quedamos cuartos en los play offs, calisificamos a Copa de Oro en el Abierto y ahora en la segunda ronda tenemos más partidos ganados sobre perdidos, creo que estamos haciendo una buena temporada», detalla al momento de hacer un balance sobre este 2019.

Siendo pequeño, venía al Club junto a varios de sus amigos; fue a los trece cuando se decidió por practicar voley.

«Decidí jugarlo porque quería hacer algo diferente y me terminŕ enganchando y hasta hoy en día no paré de hacerlo. En estos ocho años juegue en muchas poaiciones, pero donde mßs tiempo lo hice, es de central. Lo hice desde inferiores, aunque en los ultimos dos partidos estuve de punta, mi posición en mayores».

Como varios jóvenes surgidos en la institución, considera a Porteño como su segunda casa. Y aquí están muchos de sus amigos, con quienes vivió el momento más feliz como deportista.

«El mejor recuerdo es haber jugado en la A con mis amigo, porque empecé jugando en la C, en el mismo año ascendimos a la B y así hasta llegar hasta la máxima categoria solo nosotros, no como un grupo solamente sino como equipo. Ese es el mejor recuerdo que me llevo de inferiores».

Y agrega:

«Obviamente nuestro mejor año fue el 2015 porque logramos la permanencia, lo cual para nosotros era un desafío importante. En 2016 debido a paso de categorías y algunos errores cometidos, no pudimos mantenernos».

Vive con sus padres Alejandro y Daniela, y sus hermanos Valentín y Catalina.

Entre sus momentos felices, no lo duda:

«Los grupos de amigos formados, y  se mantienen hasta hoy en día».

Para el final, una reflexión sobre su futuro como jugador.

«La verdad no lo se, en primera instancia quiero seguir jugando, pero habrá que ver cómo será la cosa».

Lorenzo Fernández, integrante de los Sub 21 de Voley.