Retornaron los Promocionales del Hockey masculino, quienes desde el domingo hasta el sábado, no solo participaron del Mundialito en San Juan, sino que aprovecharon a sumar amistosos para culminar el año con mucha actividad.

Dirigidos por Matías Rodríguez, los pequeños disfrutaron de una aventura inolvidable para ellos, al representar a Estudiantil Porteño en un certamen de mucho prestigio, con varias décadas llevándose a cabo.

Y a esos juegos, le añadieron amistosos con elencos argentinos y extranjeros, lo que sumo riqueza deportiva para los jugadores.

«Volvimos el sábado a la noche, no nos pudimos quedar a la entrega de premios y acto de clausura. Pero cerrando un balance, vi un claro crecimiento de algunos de los chicos; si bien en general los primeros partidos los disputaron con un estado de nerviosismo alto, los amistosos y los últimos partidos disputados estuvieron mas enchufados e incluso tuvimos un par de victorias pudieron sacarse la presión del torneo. Es destacable que los pibes de 8, 9 y 10 años se enfrentaron a equipos que estan en un nivel muy alto y dieron pelea mas allá de los resultados», señala Matías, el lunes por la mañana, ya retornados de la provincia cuyana.

Al momento de hacer un balance deportivo de sus dirigidos, dice:

«Algunos chicos cambiaron su posición de juego, se adaptaron y desempeñaron el nuevo rol de manera muy por encima de mis expectativas. Si bien hay mucho por trabajar, el balance es positivo! Algunos chicos no se enchufaban en todo el partido durante el torneo metropolitano, se hicieron cargo del equipo y sacaron partidos adelante, dejando todo».

Un ejemplo que grafica ese compromiso por el equipo.

«A un chiquito de 8 años le pegaron un bochazo en la pierna muy fuerte, se paró, secó las lágrimas y siguió jugando. Me pidió no salir, y a los cinco minutos le volvieron a dar un bochazo en la cara. Mantuvo su actitud de seguir jugando, conteniendo y aguantándose el llanto para no salir», detalla.

Como dato rescatable en su fortalecimiento técnico y competitivo, en esta semana jugaron prácticamente la misma cantidad de partidos al Clausura, aproximadamente entre doce y catorce.

Obviamente, no solo fue una enseñanza para los pequeños.

«Incluso para mi fue un crecimiento y un aprendizaje día a día, analizando las respuesta de cada pibe partido a partido», comenta Matías.

 

Terminó la experiencia de los Promos en San Juan, y regresaron con la participación en un Mundialito.