«Tenía la decisión de dar un paso al costado en Atlanta antes del inicio de los playoffs. A pesar de lograr el ascenso a la máxima categoría de AFA, mantuve la postura de alejarme. En ese proceso, llega la postura de sumarme a Estudiantil Porteño; si bien hubieron otras propuestas, me gustó fl proyecto presentado por el club y su estructura. Y por eso acepté».

Quien habla es Juan Masola, nuevo entrenador de la Primera AFA  tras la partida de Gabriel Espósiho. La charla se dio mientras Juan estaba recibiendo el 2022 en la costa argentina, con el descanso para enfocarse de lleno en su nuevo desafío al frente del plantel superior de nuestra institución.

«Este club tiene todo para crecer; desde lo edilicio, dirigencial, deportivo, posee la infraestructura óptima para poder desarrollar un trabajo a largo plazo, con jugadores surgifos en su cantera. Y eso es lo que busco, encontramos mucha compatibilidad mutuamente; tanto el club comoyo junto a mi cuerpo técnico», señala Juan, quien trae sobre su espalda el gran palmarés de meter a una entidad con mucha historia en el fútbol argentino, en la élite dentro de un deporte con un crecimiento exponencial y permanente.

Como jugador, vistió los colores del club mencionado y Argentinos Juniors. Fue en Villa Crespo donde se retiró en 2007. Su carrera de DT ya se había iniciado en las inferiores de Atlanta cuatro años antes.

«Fue en 2007 cuando me di cuenta que disfrutaba mucho más ser entrenador que jugador, y comencé a dirigir. Pasé por Ferro Carril Oeste en inferiores, luego recalé en Ugab, tercera, cuarta y quinta de Pinocho, además de ayudante de campo de Primera, para finalmente recalar en Atlanta, hasta finales de 2021, momento donde apareció Porteño», detalla.

Entonces, se le pregunta si tenía referencias de CAEP.

«Sabía que era un club muy reconocido en Metro, que se había anotado en AFA este año y le había ifo muy bien. Obviamente  después comencé a informar e interiorizarme sobre el club  la dirigencia, la manera de manejarse y trabajar. Vi todo muy serio, con un entrenador anterior con un excelente trabajo. Hablé con él, lo considero una persona de bien, respeto y trabajo, como trato de serlo yo. Tuve las mejores referencias, y en este breve lapso hablado con los dirigentes, lo vengo comprobando», afirma.

Juan trae la experiencia reciente de ascender a la A con Atlanta. La pregunta entonces, es qué debería pasar en el proceso venidero, para pensar en un Porteño accediendo a lod niveles más altos.

«Lo primero que el club debiera tener para llegar a ser de élite, como pienso que puede llegar a ser en AFA, es cancha propia, de medidas reglamentarias. Junto a esa focalización, necesita tiempo. Tiempo de trabajo, mucha dedicación, mucho profesionalismo. Y con todos esos factores, sin dudas Estudiantil Porteño puede llegar a ser un club de elite», responde.

Llega con un nutrido equipo de trabajo, y allí ya se vislumbra el primer paso ante la última respuesta:

Ayudante de campo y DT de Tercera: Roni kremenchuzky

Entrenador de arqueros: Lionel Ranieri

Psicóloga Gabriela: Caballero

Utilero: Emiliano Ziliani

Preparador Físico y kinesiólogo: Jeremías Barufaldi

Para concluir, se le pide que mencione sus sueños y objetivos en este nuevo camino como entrenador jefe en Porteño.

«Sinceramente, siendo hincha de Atlanta y conseguir el ascenso a la A, vengo de cumplir un sueño, porque sé que no es común para las personas cumplirlos. A mi me llevó mucho tiempo y trabajo; no quiero mal acostumbrarme a eso porque no es lo habitual. De tofos modos  en primer lugar iremos por conocer y estanlecernos bien en la categoría, saber de los rivales, aunque obviamente ya vonocemos a la msyoría de jugadores y técnicos de la D. Pero bueno, consolidarnos en el club, y a partir de alli, saber cuáles son las herramientas para pensar en un ascenso a la C. El primer paso es el.más desafiante, y continuar con el proyecto; lo más difícil es subir de la D a la C, pero una vez logrado, el camino estará más allanado para buscar los otros objetivos».

Juan Masola, flamante entrenador de la Primera de Futsal. Y llegó von todos los pergaminos, y sobre todo, capacidad y ganas de escribir su propia historia.