La Primera de Básquet Federal retornó a los entrenamientos, luego del receso veraniego. Y si bien en la reanudación de la División Metropolitana, los dirigidos por Daniel Piputto aprovechan ese salto en el fixture, para aclimatarse físicamente, y encarar del mejor modo la segunda parte del certamen, que los encuentra en la segunda posición, compartida con otros dos rivales.

«El partido con Wilde, fue una mala noche, y puede pasar; no empezamos el partido como debimos hacerlo, y eso nos costó mucho mientras avanzaba el juego, y no encontrábamos respuestas. No lo atribuyo al cansancio físico ni nada de eso, estábamos bien en ese punto, ademas veníamos de una fecha sin jugar, por lo cual las ganas y piernas estaban. No entramos al ciento por ciento como veníamos haciéndolo y eso nos terminó inclinando la balanza en contra», reflexiona Jorge Quercetti, una de las incorporaciones este año, quien se acopló de inmediato al equipo, y es uno de los baluartes del plantel.

Su explicación remite al último encuentro, como visitante de Wilde Sporting, y una caída que le impidió irse al receso en la punta con el actual líder, River Plate.

«La idea era terminar el año con una victoria y no pudo ser, no es la imagen que nos gusta dejar. Pero es básquet y puede pasar, no estas exento a estas cosas. Ahora tenemos una segunda parte donde tenemos la oportunidad de seguir por este camino, a mi gusto excelente, y corregir las fallas tenidas para no volver a cometerlas», agrega el alero surgido en Lanús, y donde hizo toda su carrera en formativas, junto a varias temporadas en los certámenes nacionales.

A pesar de esa derrota, la imagen ante los hinchas es alta, y en lo referido a todas las participaciones anteriores, en este instante de competencia, es la mejor participación hasta el momento.

«Somos conscientes de la gran expectativa generada en el club; al trabajo realizado se le sumaron los buenos resultados y eso siempre es positivo. Pero este mismo trabajo lo vienen haciendo los chicos desde ya varios Federales. Uno obviamente se pone contento cuando las cosas salen y ademas sabemos de la muy buena imagen dejada en los hinchas. Y eso produce en los equipos rivales un compromiso extra; por eso esta segunda parte debemos reivindicar todo lo bueno hecho hasta ahora», expresa.

Frente a la consulta sobre cuáles aspectos específicos se deben reivindicar, señala:

«Como principal punto, seguir sosteniendo la rotación larga, porque nos da un respiro a todos, sabiendo que te sentás a descansar y no vas a tener ningún problema. Después como segundo punto, seguir apostando al ataque; ese punto fue uno de nuestros destacados, agregándole usar mas el ataque rápido y mejorar mas nuestra defensa. Siempre se puede mejorar y en los tres partidos perdidos, la defensa fue una de nuestras falencias. Venimos teniendo un buen goleo, bastante repartido y eso a un equipo que te enfrenta le cuesta un montón; no es lo mismo defender a dos jugadores, que a cinco o seis. Y si hay goles en todas las manos es un arma para seguir utilizando».

Su nombre no era desconocido para el ambiente del básquet de Porteño. Junto a Ignacio Spagnuolo, integró la Selección Argentina 3×3 subcampeona del Mundial desarrollado en Hungría, en 2014. Y la oportunidad entonces de preguntarle cuánto hubo de cierto sobre las versiones donde se lo mencionaba en su arribo a Ramos Mejía.

«Desde ese mundial con Nacho, me han ofrecido todos los años, sobre todo de Juani Gonzalez, de ir a Porteño. Siempre con la mejor dije que la verdad por cercanía y además estaba empezando el CBC no podía. Por eso, cuando por decisión personal decidí irme de Lanús para terminar la carrera tranquillo, dado que necesitaba entrenar a la noche, Porteño fue mi primer opción siempre. Se lo dije a mis representantes (Maxi Fernández y Juan Gutiérrez) de hablar, y por suerte todo terminó resultando bien. Ademas ya conocía a Nacho y a Roli, me dijeron además que seguía todo el mismo equipo del federal, el cual no conocía muy bien personalmente pero tenía buenas referencias de todos», puntualiza.

Estudia Medicina en la Universidad de Buenos Aires, y si bien le restan un par de años para decidirse, no descarta la neonatología como especialización.

«Este año empiezo por las mañanas a ir todos los días al hospital; Lanus entrena de manera matutina, y por eso decidí dejar el club. Vivo a 15 cuadras del club con mi familia y estos últimos dos años y medio de carrera los puedo hacer en el Hospital Evita a seis cuadras de casa. Ahí tenés la razón por la cual necesitaba un club donde se entrenara a la noche», indica.

Respecto a haber escogido a Porteño como entidad donde continuar su carrera de jugador, dice:

«A Porteño lo enfrenté un montón de veces en las inferiores y siempre la mejor con todos los chicos en los partidos. Siempre pensé y lo sigo pensando, es un club muy lindo para jugar,y cuando Dani me presentó la idea y el proyecto que estaba llevando a cabo no lo dudé y termine acá. Ademas tenía, como te había dicho, buena referencia del entrenador y de los jugadores».

Para finalizar, un concepto sobre lo vivido en estos meses.

«En cuanto a lo humano, todo es de diez. Todo el mundo se portó de maravillas conmigo y no tuve ningún problema, tanto con dirigentes, jugadores y el cuerpo técnico. Se han encargado que no falte nada a ningún jugador. Te digo la verdad, no me puedo quejar de nada y Porteño no tiene nada por envidiarle a ningún club».

Jorge Quercetti, uno de los refuerzos esta temporada en la Primera Federal de Básquet, y pieza vital para la gran temporada desarrollada por el equipo en la División Metropolitana.