Sin dudas, Italia está asolada por la pandemia del coronavirus. Asustan los números que llegan desde la península itàlica, y el gobierno decidió aislar al país del mundo.

Allí, desde hace un año se desempeña profesionalmente Francisco Ipiñazar, jugador de Hockey nacido en el Club, defendiendo los colores del Zarsana, equipo de la ciudad homónima, cerca de Pisa.

Y obviamente, es un habitante más que cumple a rajatabla las disposiciones gubernamentales.

«Estamos en cuarentena obligatoria, no podemos salir de casa, salvo para comprar cosas específicas. Pero debés ir y volver enseguida, porque si la policía llega a verte dando vueltas sin sentido, pueden llevarte preso o sumarte multas económicas muy altas. Pero bueno, ante eso buscamos pasarla bien en el departamento: jugamos a la play, miramos series y películas en la tele, escuchamos música», expresa Fran en la ya noche del martes italiano, adaptado ya a un aislamiento que en Argentina comenzó el lunes, pero allí está desde varios días antes, debido al desastre hecho por la pandemia, cobrándose miles de vidas hasta el momento.

«También tomamos bastante mates. Compramos yerba por Amazon, además de otras provisiones, porque se nos estaban acabando. Por suerte, esta zona no está tan infectada, como la zona de Milano o Lombardía. En el hospital más grande de aquí había cincuenta casos, pero veinticico regresaron a sus casas», describe.

En un país completamente parado, se le pregunta sobre las sensaciones de vivir en una ciudad semejante a un pueblo fantasma.

«Realmente da un poco de cosa salir a la calle, y a quienes transitan, todos con barbijo. O ir al supermercado, y tener distancias de un metro en la cola, esperando ingresar de a uno. Esas escenas solo las había visto en películas; sin dudas hay cierta paranoia por todo lo que sucede, pero intentamos mantenernos tranquilos», señala, haciendo referencia a sus compañeros de equipo, con quienes comparte domicilio.

A pesar del aislamiento, mantienen una rutina de trabajo para no perder ritmo.

«Nuestro preparador físico nos mandó videos, todo tipo de sentadillas y abdominales, flexiones de brazos, planchas; ejercicios para hacer diariamente. Respecto a la comida, tratamos de reducir un poco. Dejamos de lado el pan y las harinas, intentando cuidarnos. Por suerte en ese punto lo llevamos muy bien», puntualiza , mientras se saca la foto con el mate que ilustra la nota.

Y junto a los pasatiempos detallados, las ventajas tecnológicas que permiten un contacto diario con familia y amigos del club y la vida.

«Con mi familia, contacto constante, al igual que mis amigos. Con las redes sociales todo es mucho más fácil, y eso nos permite llevar mejor este tiempo».

Francisco Ipiñazar, uno de los cracks surgidos en Porteño, contando cómo se llevan estos días en Italia, un país aislado por la pandemia.