Son casi la 1 de la madrugada de este lunes, y Juan Ignacio González está sentado en la mesa de su casa, cenando la pizza que su esposa Cecilia preparó el día anterior. Hace un par de horas nomás, su equipo de básquet metió un cimbronazo ante la cátedra, venciendo en el segundo juego de playoffs por los octavos de final en el Torneo Federal a Racing Club.

De ese modo, igualó la serie en uno, y ahora, el miércoles y viernes, Estudiantil Porteño será local contra el mismo rival, frente a tres escenarios fijos: si vence en ambos, pasará a los cuartos de final, esto es, quedar entre los mejores ocho de la Conferencia Sur, y además, entre los dieciséis de toda la Argentina. Si gana uno y pierde el otro, habrá quinto juego en Avellaneda. Y si pierde ambos, quien clasificará es la Academia.

Se mencionan las tres probabilidades, porque la serie, tal como se preveía, será larga, tortuosa, llena de nervios. Un auténtico playoffs, una verdadera lucha de eliminación directa.

Estos años acompañando al proyecto encabezado por Juani como entrenador jefe, cientos de viajes, charlas, llevan a una confianza de amistad entre él y el periodista. Y por eso, al momento de entablar la charla en medio de su cena, la misma se da dentro de un marco distendido, sabiendo desde ambos lados el sentido con el que se vierten los conceptos y preguntas.

P: Juani, debo admitirlo: quedé muy decepcionado el viernes, no me gustó la imagen final del equipo. Tenía pocas expectativas para hoy, porque creí realmente que la posibilidad de atrapar un juego como visitante era ese día, por como se dio el cotejo. Y realmente, me taparon la boca, jugaron un gran partido esta noche.

J: De entrada sabíamos que sería así, un juego trabado, donde ellos tal vez nos darían las opciones que están dando. Igualmente, te hago un análisis rápido, porque la verdad, si me preguntás, no me acuerdo el final. Pero bueno, los chicos sacaron el temple, se convencieron de algunas cositas por mejorar y hacer, y pudimos ganarlo. El equipo está preparado para pelear y jugar estas instancias; dominamos mucho más el primer juego que el segundo, pero a veces el perder te lleva a pensar varias cuestiones que se hicieron mal, y se nos escapó por dos o tres tonterías. Hoy, en cambio, lo pudimos sacar con más corazonada que con básquet.

P: Entre un partido y otro hubo solo un entrenamiento. En ese lapso, en qué porcentaje apelaste al factor anímico y cuánto en lo táctico, para poder revertir la imagen del viernes?

J: Responder eso sería ponerme el cassette, pero trabajamos en todos lo sentidos, no hubo un porcentaje específico hacia cierto lado. Buscamos modificar algunos aspecto tácticos que nos estaban complicando, sobre todo en el ataque. Después, a los gladiadores estos, mucha motivación no hay que darle; siempre tienen algo más por dar, y es lo que me enorgullece de este equipo.

P: Como entrenador, y por como sos, seguramente no vas a puntualizar en algún jugador en especial, pero dejame enfocar la actuación de Nacho Romani, dentro de un contexto de buenas presentaciones de us compañeros. Fue descomunal lo que hizo….

J: Salga como salga la serie, diría lo mismo: elegiría otra vez a cada uno de estos jugadores. Hacia cada uno tengo un adjetivo donde el común denominador es que me sorprenden. Y el que más me sorprendió es Nacho, por su hambre y competitividad; en los diez años que llevo como entrenador, tuve la suerte de dirigir muy buenos jugadores, de buena clase y grandes personas, pero nunca con el amor propio y las cualidades mencionadas antes, de este chico.

P: Se ganó un partido afuera, y es imposible no ilusionarse, pero la realidad es que esto no está cerrado, ni mucho menos. Se vienen dos partidos en casa para vivirlos con alta tensión emocional.

J: Serán juegos así como decís; será la serie del detalle. Quien esté mejor en esos aspectos, quien llegue mejor en el día, el que interprete de manera eficaz lo que el juego requiera en sus momentos, será quien resulte triunfador.

Momento de no abusar más del tiempo, dejar descansar, y ya con el inicio de esta semana, poner toda la artillería anímica, táctica y técnica, en lo que se viene dentro de 48 horas. el tercer choque contra Racing, sabiendo que todo depende de Porteño. Si mantiene la localía fuerte, clasifica. Parece un aforismo simple, pero será tremendo. La visita viene de lleno a recuperar la posibilidad de definir todo en su casa. Porteño, este conjunto de muchachos que lograron emocionar a toda la gente del básquet de nuestra entidad, con la convicción interna de poseer las herramientas para seguir escribiendo historia grande.