La tarde de entrenamiento estaba por comenzar, eran casi las 17, horario en que arranca el turno del minibasquet. En ese momento, los profesores Federico Ale y Pablo Barrios se hicieron un pequeño espacio de 15 minutos para sentarse en la oficina de básquet, rodeados de camisetas de Porteño, mientras su compañero Javier Cabrera (cuyo hermano Sebastián también formará parte del equipo como monitor) daba inicio a la clase con los chicos, y charlar sobre lo que se viene: el estreno anual, el próximo lunes 5 de marzo, de la escuelita, la categoría que les dará a los más chiquitos sus primeros pasos en este deporte previos al pre-mini, y que cuenta con staff técnico renovado.
Pablo, quien defiende la camiseta número 8 de Porteño en el Torneo Federal, y supo ser campeón tanto de la tercera categoría (en ese momento llamada Liga B), como del TNA y de la Liga Nacional, le cedió las primeras palabras a su compañero, argumentando que Federico “tiene más experiencia”, claro está, refiriéndose a que el ex entrenador de la Universidad Nacional de La Matanza lleva 10 años trabajando con el minibasquet, haciendo un gran papel, reconocido incluso por Barrios, y porta el título de Licenciado en Educación Física, además de ser jugador.
“El enfoque principal es aumentar el número de chicos, soy de la idea de que el minibasquet es masivo”, comenzó su declaración Ale, quien continuó: “Mientras más chicos haya jugando, es mejor para el básquet y mejor para los clubes”, dando una clara idea de sus expectativas para la también llamada categoría “Pulguitas”, que según el “profe Fede”, como ya lo reconocen los chicos, “es un grupo que aprende muy rápido”, debido a la edad en la que se encuentran.
Con respecto a sumar cantidad de jugadores, la cara nueva del minibasquet de Porteño, se refirió a la diferencia con el fútbol y la dificultad, ya no tan grave, para atraer a los chicos hacia el básquet: “Para mí es uno de los obstáculos, pero ya no es tan notorio. Yo veo que ahora los padres llevan a los nenes a probar diferentes deportes. De los nenes que empiezan básquet son muy pocos los que dejan”, y a su vez afirmó orgullosamente: “Queremos que vengan y se diviertan, y que de a poquito empiecen a querer el básquet como lo queremos nosotros. Una vez que se enganchan, nosotros tenemos la seguridad de que van a seguir”.
Para Pablo, si bien ya tuvo varias experiencias en la institución, es su primera vez con un grupo fijo: “El club de a poco me fue abriendo las puertas, primero con los campus, con los entrenamientos personalizados, y ahora con la escuelita, con ser coordinador. La verdad que me gusta mucho, y estar acá con Fede y con Javi es algo muy lindo”, destacó, además de asegurar que va a aprender muchas cosas de sus compañeros, a lo que Ale agregó: “es un grupo en el que todos vamos a aprender de todos”.
“Yo siempre les digo cuando nos juntamos a charlar los 3, que tenemos que ser un equipo de laburo, que nos digamos todo, que si uno no está esté el otro. Todo eso te lleva a que todo vaya para arriba”, aseguró el Ala-pivot del Federal, quién afirmó que tienen una gran expectativa, y resaltó la intención de recorrer colegios para difundir la actividad. “Cuando hay muchas ganas de laburar, esto viene sólo, es así”, concluyó.
En cuanto a las diferencias entre las áreas en las que ambos se desenvuelven, los dos coincidieron en que Federico podrá aportar más desde el punto de vista pedagógico, además de sus conocimientos sobre básquet, y Pablo hacer lo propio desde su experiencia y desde el costado profesional en este deporte. “Uno piensa que al principio es difícil adaptarse, más que nada por un tema de ideología. Lo primero que hicimos antes de que empiecen las clases fue juntarnos los tres a charlar sobre qué es lo que ve cada uno del básquet y todo lo que decíamos coincidía, así que empezamos todos con la misma idea, todos tenemos el mismo enfoque, entonces eso está bueno y se potencia, yo pienso que es una de las principales cosas”, aseveró el ex UNLaM.
A pesar de un trabajo distendido, en el que lo más importante es que los chicos se diviertan, la historia marca una realidad, y es que hay varios jugadores en las dos primeras del club, que comenzaron su camino en la escuelita, lo cual también lo tienen muy claro: “Todos quieren que cada vez haya más chicos juveniles, cadetes, que lleguen al Federal, y uno se pone a pensar y el Federal es la tercer categoría de la liga, es importantísimo. Hay 3 o 4 jugadores del club, eso es proyecto y es un proyecto que no es mentira, porque como te dije antes hay 4 jugadores del club”, sintetizó Barrios, a lo que Ale agregó que el hecho de que los chicos vean y conozcan la historia de quienes estuvieron casi toda su vida en Porteño, es algo que puede impulsar y motivar incluso a los más pequeños.
Afuera de la cancha, también están
En la parte humana y un poco más alejada del básquet, los profesores también cumplen una función clave, y así lo consideró Barrios, mientras recibía la total aprobación de su compañero: “Lo más importante es enseñarles los valores, lo que el básquet te da. Acá no hay ni ‘A’, ni ‘B’, ni ‘C’, todos los chicos son iguales para nosotros, y a todos les vamos a enseñar de la misma forma. Siempre se lo decimos a los chicos: si tienen que preguntarnos las cosas 100 veces nos preguntan 100 veces, si tienen algo con el colegio, vienen y nos preguntan. A los padres les decimos lo mismo, nosotros vamos y podemos sentarnos y hablar con ellos, para nosotros es lo más importante y lo más lindo”. Además, agregó, de manera motivacional: “Todo se aprende en la vida. Yo empecé a los 14 y aprendí, otra cosa que yo puedo decir orgullosamente. Imaginate si un nene empieza a los 5, a los 8, lo que sea, todo lo que tiene por delante”.
En cuanto a la experiencia del campeón de la Liga Nacional, él mismo aseguró, con la humildad que lo caracteriza, que intenta enseñarles a los chicos cosas que le enseñaron a él, como por ejemplo posición de pies y manos para el lanzamiento (su especialidad). A esta declaración, se sumó Federico: “La cantidad de experiencia que Pablo les puede transmitir a los chicos está buena. No es lo mismo, a nosotros nos ven desde el lado del profe, a los 3, pero también vienen a ver los partidos y lo ven a él jugar, entonces por ahí un consejo o una corrección suya, va a ser más valedera”.
En este sentido, y si bien coincidieron en que “dar el ejemplo” ya es algo cotidiano para ellos, el hombre del Federal comentó entre risas: “Tenés que ir cuidándote. Ponele, la vez pasada salí enojado, no me di cuenta y tiré un agua al suelo, y después me puse a pensar y dije ‘nunca más’, porque los chicos ven de afuera eso y después a Fede y a Javi les van a venir a tirar botellas. ‘Y si pablo lo hace’, van a decir, jaja”. Igualmente, consideró que esto trae cosas muy positivas: “El otro día, cuando terminó el partido, vinieron a saludarme todos los chicos: ‘Profe, que bien, partidazo’, te dicen algunos, y la verdad que eso es hermoso”, recordó.
Escuelita es amistad
La categoría Escuelita o “Pulguitas”, como se la llama en la Federación, no compite oficialmente. Sin embargo, los entrenadores tienen algunas ideas en mente: “Queremos hacer ‘encuentros’ con la cantidad de escuelitas que vengan, la idea es que vengan muchos chicos y que jueguen. Obviamente que con los espacios adaptados a las posibilidades, porque son chicos más chicos, va a haber nenes de diferentes fases etarias y evolutivas, entonces está bueno poder adaptarlo a lo que ellos necesitan, hacer canchas más reducidas, con menos jugadores, que toquen más tiempo la pelota, variar, que jueguen con pelota número 3”, aseguró Federico, quien destacó también la importancia de la competencia: “Es para que los nenes no sólo vengan a entrenar sino también vengan a jugar, y empiecen a aprender lo que es jugar con otros chicos. La necesidad de ese ‘otro’, porque si no tenés uno del otro lado no podes jugar, es así”.
Con respecto a estos torneos, y ya finalizando la nota para comenzar con su labor habitual, Pablo destacó la actitud de la institución: “El club quiere siempre, y te da siempre el apoyo para hacer lo que uno quiera, están siempre dispuestos, y por eso Porteño es así, por eso a veces se comenta o se habla de Porteño, creo que es por todo eso”, afirmó.