El domingo, la Tira femenina de Futsal enfrentó a Círculos Unidos G.O.N. Y dentro de los resultados con predominio de triunfos para nuestras chicas, un dato de color.

La Reserva ganó por 3 a 1, y en ese equipo estuvieron Carolina Sica, Johana Troncelitti, Victoria Otero y Yamila Solla.

Para el ambiente del voley CAEP, nombres conocidos. Y es que las cuatro fueron compañeras de equipo en la Primera B, con buen suceso, por ser un conjunto destinado a darle rodaje a las jóvenes que los fines de semana juegan inferiores.

Ahora, el creciente fútbol de Porteño las volvió a juntar, y en la fecha del fin de semana, se dieron el gran gusto de integrar el mismo conjunto.

«Empezamos a jugar juntas en las categorías de inferiores hasta que llegamos a mayores» dice Vicky, y entre ellas van recordando si fue en Sub 15 o Sub 17. Cómo sea, casi una década ya de amistad entre las cuatro, aunque por separado, ya lo eran.o

«Joha y Shami se conocían de chicas por el colegio y Caro y yo nos conocíamos de antes también’, agrega Victoria. «Cuando arrancamos con voley nos hicimos más amigas y con los años al final nos veíamos muchísimo por hacer planes adentro y afuera del club».

Ante la consulta de cómo se dio lo de cambiar de actividad, toma la posta Johana.

«Empezamos jugando mixtos con nuestros amigos mientras hacíamos voley. Hace bastante, y el año pasado arrancamos un torneo en Pilar, solo nosotras, hicimos un equipo copado, tambien mientras hacíamos voley».

Y añade Carolina:

«No hubo alguna que diera el primer paso, más bien fue dándose. Empezamos jugando por diversión con nuestros amigos, alquilando canchas cada vez que se podía, y creo que le fuimos agarrando el gustito de a poco. Los chicos nos incentivaron a que vayamos a probarnos, Primero arrancamos en distintos clubes, y siempre estuvo la charla entre nosotras con la broma de volver a compartir cancha, y por un motivo u otro se dió la oportunidad».

«Y de alguna manera terminamos todas juntas de nuevo pero en otro deporte, casi como sin querer se dio solo. La verdad que buenísimo (por lo menos para mi) porque prácticamente fueron mis primeras amigas del club y después de diez años aproximadamente, seguimos compartiendo los colores y la amistad», admite Vicky.

¿Y como se dio el presentarse para hacer Futsal en Porteño?

«Con Shami apenas dejamos voley, estábamos buscando club para hacer futsal; se dio la oportunidad que en Don Bosco recién arrancaba la actividad. Nos fuimos a probar alli, e hicimos los primeros cuatro meses del año; después por X motivos la actividad terminó cerrando y sin dudar dijimos: vayamos a probar a Porteño, ya que lo sentimos como nuestra segunda casa después de estar diez años jugando al voley. También ayudó a que Vicky y Caro estaban jugando ahí, y tener alguien que conocés, motiva más» (Joana).

«Yo dejé voley en diciembre (al igual que las chicas) y en marzo, por el hecho de tener la costumbre de vida de club, partidos, entrenamiento, etc, fui a futsal mas para probar que otra cosa. Pasaron un par de semanas de entrenamiento (donde ya estaba Caro entrenando) y empecé a jugar. A los dos meses empezaron Shami y Joha. Y este fin de semana jugamos nuestro primer partido juntas» (Vicky).

«En lo personal, siempre me gustó mucho jugar al fútbol, de chica hice recreativo poco tiempo, pero cada vez que podía jugar con alguien lo aprovechaba. Creo que fui la primera en arrancar en el club, mientras seguíamos haciendo Voley. Después de los primeros entrenamientos me di cuenta que no iba a poder mantener las dos actividades al mismo tiempo y tuve que tomar una decisión, que terminó siendo la de dejar Voley y poder enfocarme al nuevo deporte. Me convenció por completo una amiga para que vayamos juntas a probarnos, y la verdad que me terminé enamorando del deporte. Al tiempo se sumó Viki y por último terminaron volviendo a reunir el equipo Yami y Joha» (Caro).

Momento de la nota donde asoma Yamila, para explayarse:

«Coincido con todo lo que dicen las chicas»…

Y en su locuacidad, responde la pregunta sobre como las recibieron tanto cuerpo técnico como jugadoras:

«La verdad que re bien».

«¡Muy bien! La verdad que es difícil entrar a un equipo nuevo, que ya viene jugando juntos desde hace rato; pero desde el momento uno, siempre fueron muy atentos y pacientes, buscando generar la comodidad para quienes llegan»(Carolina).

«Súper, desde el minuto 0 me sentí súper cómoda. Es la primera vez que entro a un equipo ya formado de hace tantos años, y sabemos que es bastante difícil cuando ya tienen sus tiempos, juegos, jugadas etc; pero la verdad que sentí el apoyo de cada una de las chicas, ayudando también en cualquier duda» (Johana).

Para el final, el Futsal femenino es de las actividades que más creció en este tiempo en el club. De hecho, muchas jugadoras de todas las edades partieron a otros lugares. ¿Ven este momento como disfrute en el que es su segunda casa, o lo ven como plataforma para otros objetivos?

«Sinceramente por ahora como disfrute, capaz el día de mañana mejorando con el entrenamiento y más experiencia asomen otros objetivos. Pero por ahora nunca se me pasó por la cabeza, ya que solo tengo cuatro meses jugando al futsal» (Vicky).

«Yo creo que lo vemos más como un disfrute. El compartir el deporte que nos gusta y la amistad» (Yamila).

«Más que nada como disfrute, como dije arriba, estar todas juntas motiva más, pero siempre tomándome en serio la actividad, con compromiso por todo el equipo, y porque me gusta mucho competir también» (Johana).

«Si, lo mismo que ellas, más que nada es disfrute por el momento. Siempre buscando la mejora igualmente y no desechando la idea de un nuevo objetivo en algún futuro» (Carolina).

Cómo decía aquella canción ochentosa, las chicas solo quieren divertirse. Antes en voley, hoy en fútbol. Pero ante todo, con los colores de Porteño en la piel.

Los colores de su segunda casa, desde hace una década.