Era cuestión de tiempo la consumación del ascenso de la Tira de Voley femenina. Una combinación de buenos equipos, parejos, con alguno de andar sublime, permitió poner el.nombre de Estudiantil Porteño en lo más alto de la Federación Metropolitana.

Efectivamente, el 2020 tendrá a las chicas midiéndose ante los mejores equipos. Y allí sin duda, el roce de competencia permitirá de manera individual y colectiva, mejorar y progresar en todos los aspectos.

Para conseguirlo, hay un trabajo sin prisas pero sin pausas, serio, responsable, con objetivos claros, en un mix de resultados y formación.

Un grupo de seis entrenadores, planificando de manera mancomunada, diagramando viajes, torneos, objetivos, son quienes llevaron adelante esta nave arribando a buen puerto con las inferiores.

«El ascenso es el resultado de un trabajo que llevó diez años; donde hubo una primera etapa de crecimiento continuo y ascensos hasta llegar al nivel B.
Ese año tuvimos algunas bajas por pases y por abandono y costó mantener la categoría. Luego de eso reestructuramos todas las categorías y cambiamos algunos roles entre los profes; eso ayudó a formar la camada actual de sub 19/21, quienes son las que reforzaron y le dieron mucho empuje al buen trabajo hecho las chicas hasta ese momento», señala Rodrigo Martín, a quien en el entorno de los dt’s, no dudan en indicar como la cabeza de toda esta revolución. Y agrega:

«Ayer estabamos en el banco con Juampi y Lu; cuando terminaba el partido de sub 19 y veíamos a todas, desde las mini hasta las sub 21 y las familias saltando abrazadas con la camiseta puesta. Es una imagen dificil de olvidar».

Con respecto a esto último, Luciana Bouchet añade:

«Esto fue lo mas lindo del dia de ayer. Ver a toda la tira festejando junta el objetivo logrado. Ver a las más chiquitas disfrutar de eso, para algunas su primer ascenso y más aún en su primer año de voley.
Tienen sentido de pertenencia y disfrutan mucho hacer este deporte en el club.
Ver eso mientras después del partido de s19 fue algo muy lindo. No paraban de llorar de la emoción. El ascenso, como bien dice Rodrigo, es el fruto de un trabajo en equipo y de la confianza. De mi parte siempre voy a estar agradecida de esa confianza».

«Bueno mi parte en este trabajo arranca cuando Rodri me llama y me ofrece trabajar en Minivoley y en la tira B; yo veía muy lejos el poder estar dirigiendo la tirá A. Sin embargo, hacía todo lo posible para lograr un crecimiento en las chicas y que ellas pasen a jugar un nivel mejor y también poder lograr un ascenso con la tira B. Al principio fue complicado, pero se fueron adaptando y después de un año se sumo a trabajar Lu conmigo en la tira y en mini ya lo veníamos haciendo juntos y muy bien», expresa Juan Pablo Costa.

Dentro de ese trabajo en conjunto, Rodrigo afirma:

«En forma paralela al trabajo con la tira A, se desarrolló la tira B que le dio lugar a muchas chicas para poder formarse como jugadoras del club. Ese trabajo fue tan bueno, que además de pasar chicas a la tira A nos obligó a pensar un nuevo espacio,la tira C, la cual arrancó este año.
No hay forma de hacer todo esto sin el trabajo incansable de un grupo espectacular de profes, quienes no paran de dejar todo por las chicas y por el voley. Elsecreto esta ahí, en el trabajo de equipo.
A todo esto se le sumó el apoyo de la subcomisión, familas, club. No había modo de fallar. Este era el año. Cada camada forma a la que le sigue. Si el trabajo es contínuo y se hace con ganas el camino se hace mas fácil. Cuando pensabamos que habíamos logrado niveles altos de juego nos sorprendía la camada siguiente con rendimientos espectaculares. Esperamos poder seguir por este camino. Abasteciéndonos de jugadoras formadas en el club, comprometidas con la camiseta y con hambre de nuevos objetivos».

En medio de la alegría lógica y entendible, se les pregunta acerca de las sensaciones embargadas luego del frustrado ascenso en el 2018.

«Si bien el año pasado nos quedó un gustito amargo por llegar hasta las puertas del ascenso, no era el momento para hacerlo. Con el cambio de entrenadores en las categorías de arriba, la tira se sacudió un poco en los comienzos y, si bien más tarde se solidificó, no sé había planteado seriamente desde principio de año el objetivo del ascenso. Era una posibilidad por la calidad de entrenadores y de jugadoras que tenemos pero era solo una idea. Este año, desde principio de año, se planteó el objetivo y se trabajó en base a eso. Desde las mini hasta las sub21 tenían la cabeza puesta en el ascenso a partir de la primera fecha y eso permitió lograr el objetivo, incluso antes de terminar el año
Este año me tocó hacerme cargo del grupo de las chiquitas y desde ese nuevo lugar traté de transmitirles el objetivo. Verlas quedarse toda la tira, y no solo esta fecha sino desde hace dos o tres atrás, me pone contentísima porque entendieron y sintieron (lo más importante) que todos somos UNA sola tira y cada uno con su compromiso, constancia y esfuerzo logramos cumplir esto tan buscado», expresa Guadalupe Esteban Bontempi.

Luciana opina:

«El año pasado no lo tomamos como fracaso. Cuando no se gana se aprende y ese año aprendimos muchísimo. El objetivo siempre fue el mismo, nunca dejamos de buscarlo. Se ascendió con jugadoras del club, porque se quedaron todas y lo intentaron una vez más. Porque no aflojaron y todos estábamos convencidos de poder lograrlo».

En tanto, Rodrigo dice:

«El año pasado no lo tomamos como un fracaso. Hubo cambio de entrenadores y eso llevó un tiempo de adaptacion, pero el resultado final fue muy bueno. El objetivo fue retener a las jugadoras y convencerlas de que este año íbamos a ascender».

Juampi complementa el concepto:

«Pensar el hecho de dirigir en A es algo querido siempre como entrenador, a quien le gustaría ser llamado de un club en esa categoría. Pero esto es mejor porque no nos llamaron, nuestro trabajo junto al esfuerzo de las jugadoras, lo consiguió. Tanto Rodri, Lucha, Brenda, Guada, Agus, Dai como yo, lo tenemos buen merecido y como lo digo siempre gracias porque de todos aprendo. Y gracias Peladooooo (risas), comenta refiriéndose a Martín.

Para el.final, justamente Rodrigo puntualixa un factor clave para ascender.

«Cuando un club empieza a crecer y formar jugadoras, es habitual que las llamen de otros clubes para reforzarse. Eso dificulta mucho poder sostener el crecimiento de una tira. Tuvimos la suerte de contar con chicas comprometidas con el proyecto, quienes creyeron que llegar todas juntas era posible. en forma individual hubiesen podido jugar en A mucho antes. Pero apostaron a su club y este fue el resultado».

Y el resultado se concretó este domingo. Porteño es de la A.