La Primera de Voley masculina comenzó los playoffs de cara al ascenso, derrotando en dos juegos a GEVP. Y ahora, desde mañana miércoles, intentará frente a Defensores de Banfield, ubicarse en semifinales.

«Fue durísimo el cruce con Gevp, es un equipo joven igual al nuestro, y con mucho potencial. Durante el año ya habíamos jugado tres veces y nos habían ganado dos. Para ser sincero, esperaba una serie cerrada que se podía llegar a definir en el tercer partido; en el primero pudimos remontar y ganar de visitante, después de estar 2-1 abajo. Ganar ese juego nos dio ánimo y confianza para poder en casa cerrar la serie y así fue. El lunes en nuestra cancha y con nuestra gente jugamos dos primeros sets a muy alto nivel, ganándolos cómodamente. Después necesitamos ir a un cuarto set para cerrar el partido y la clasificación a cuartos», señala Lautaro Severini, capitán del equipo dirigido por Fabián De Valais, respecto a la llave barrida en dos encuentros.

Y ahora, llega un rival muy complejo, Defensores de Banfield.

«Es un club que viene creciendo muchísimo en los últimos años, tiene el apoyo de la Municipalidad y puede armarse de mejor manera quizás. Ellos salieron segundos de la zona campeonato, estuvieron a sólo medio punto de lograr el ascenso a División de Honor. Le faltan dos jugadores porque se fueron a jugar ligas, pero eso no nos debe influir en nada; ellos están preparados y tienen cómo suplir esas ausencias. Nosotros tenemos que enfocarnos en nosotros y ver cómo podemos pelear la serie, obviamente no vamos como favoritos porque ellos fueron los segundos y cuentan con la localía, pero vamos confiados de lo que podemos dar como equipo y si nosotros estamos en un buen día, podemos darle un dolor de cabeza a cualquiera:» afirma con convicción.

El periodista, del palo del básquet, le señala acerca de lógicas al momento de indicar ganadores, aunque a veces hay margen para las sorpresas.

«Me encanta el básquet y justamente por eso que decis y en el voley es bastante similar; generalmente siempre gana el mejor y quien en los papeles es el favorito. En realidad, la presión y el favoritismo lo tienen ellos, nosotros intentaremos jugar en un altísimo nivel y prolongarlo durante todo el partido para poder pelear de igual a igual. No nos podemos dar el lujo de regalar nada si queremos ganar. Nuestra mentalidad debe ser intentar hacer los partidos y la serie larga, y ellos necesitar jugar al máximo para ganarnos, porque nosotros no vamos a entregar nada. Nuestro objetivo después de la primera parte era mantener la categoría y lo logramos, esto es un plus para nosotros y obviamente ahora queremos ir por todo. Va ser una serie donde ojalá se defina por pequeños detalles y nos estamos preparando para que sea a favor nuestro», asevera.

Lautaro tuvo un arranque inusual, porque comenzó a practicar voley a los 16 años.

«Nunca en mi vida había tocado una pelota de voley mas allá de alguna clase en el colegio.  Mis primos viven en Ramos y ya jugaban al voley y un finde se me dio por ir a visitar el club (mi viejo y mi tío habían agarrado el restaurante), y al entrar a la cancha de voley, el entrenador de esa época vino a decirme que vaya a entrenar porque sino me iba a pegar, nunca me voy a olvidar jajaja. El lunes ya estaba entrenando, pero a la semana tuve una fractura de muñeca, y estuve sin actividad unos meses. Después de eso volví y ya me federaron y pude empezar a disfrutar de los partidos también», recuerda.

Al momento de describir esos inicios, comenta:

«Cómo típico pibe descordinado que recién empezaba, Blas me puso a entrenar de central. Todos esos meses de sub16 jugué de central. Pero Fabián, mi actual entrenador, al año siguiente y con un plantel ya más armado de sub18, empezó a entrenarme de opuesto, mi actual posición, gracias a Dios».

Vive en Flores junto a su mamá Paola, y sus hermanos Gonzalo y Benjamín, quien también formó parte del equipo. Trabaja en la empresa del padre de un jugador del club.

«Gracias a Porteño, también pude conseguir el trabajo donde tan cómodo estoy hace ya unos cuatro años», expresa.

El plante es joven, la mayoría pudo jugar División de Honor en 2018, y la pregunta es si volver a la máxima categoría metropolitana, es uno de sus objetivos.

«Tuve la posibilidad como jugador del club de llegar en inferiores al nivel A donde jugamos dos años y como integrante del equipo logramos un ascenso de segunda a primera saliendo campeones. Después el tan ansiado ascenso a División de Honor, uno se prepara e intenta siempre llegar a lo más alto y poder competir contra los mejores. El año pasado fue una experiencia única jugar contra jugadores que se dedican a esto, y obviamente sería un sueño ahora como capitán y jugador titular lograr un ascenso ya sea este año o el próximo, o cuando deba llegar. Nuestro club es una buena base para jugadores jóvenes. Ojalá podamos llegar de nuevo y esta vez sea para mantenernos al menos un tiempito’, dice con ilusión.

Mientras tanto, el equipo de este miércoles, está integrado por los siguientes jugadores:

Armadores: Marcelo Vaca, Martin Ortiz.
Centrales: Nicolás Malalan, Lihuel Salgado, Benjamín Severini, Nicolas Ugalde.
Puntas: Pedro Martin, Lorenzo Fernandez, Tomás Curiel, Juan Manuel Arguelles.
Opuestos: Lautaro Severini, Valentín Abrantes y Lucas Mislej.
Liberos; Dante Sirico, Federico Forgione