«Dentro de todo lo que pudimos hacer, que no fue mucho, fue bastante positivo. Primero, el agradecimiento por haber vuelto a la presencialidad, tras unos primeros meses al aire libre. Luego, al retornar al espacio cerrado, recuperar la mayor cantidad de alumnos, y a partir de allí encaminarse».

Oscar Rodriguez, el sensei de Karate, actividad en el Club, recorre en un balance lo sucedido en un 2021 convulsionado por los vaivenes generados por el covid-19.

«»Logramos incorporar gente nueva, junto a competencias virtuales donde nos fue muy bien. De hecho, nuestro karateca Alejandro Sozzi, quien volvió a salir segundo en el torneo organizado por Japón, y haber graduado a cuatro cinturones negros», añade.

Referido al logro de Sozzi, es un certamen que en pre pandemia se efectuaba en distintos países, pero con la virtualidad, tuvo como epicentro a Tokyo.

«Compitió en la categoría de danes, y para resaltar lo meritorio de su presentación, tanto el primero como el tercero, eran japoneses. Y quien ganó es un campeón europeo muy reconocido. Sin dudas, esta actuación lo llena de prestigio», comenta con lógica felicidad.

El 2021 no trajo solo buenas noticias para el karate de Porteño con esta presentación.

«También es un enorme reconocimiento la designación de Mariana Larosa, segundo Dan en cinturón negro, en la Comisión Directiva en la Federación de Karate de Buenos Aires. Sin dudas es muy trascendente, porque las mujeres comienzan a ser más protagonistas en unas comisiones donde antiguamente les era muy difícil acceder. Eso también me llena de alegría, porque no solo la tengo como alumna, sino como dirigente de las artes marciales», expresa.

Otro punto a destacar, es el notable crecimiento en el aumento de participantes en las clases para niños.

«Si, muy buen detalle con esa consulta, porque ha crecido muchísimo. Los padres y buena parte de la sociedad entienden que las artes marciales no solo fortalecen y les da mas seguridad a los chicos, sino que los forma como buenas personas, a ser amables, compartir, tener un orden, disciplina. Tenemos dos grupos, uno que viene en la semana, y otro integrafo ppr unos quince niños entre cinco y ocho años, quienes vienen los sábados por la mañana. Felices de ver ese crecimiento», responde.

La actividad está en receso durante enero, y retorna la primera semana de febrero.

«La iniciaremos con una pretemporada, parte física junto con las clases. Los lunes y miércoles, de 19 a 20 para niños, y a partir de las 20 a 21.30, para mayores y adolescentes. Los sábados tendremos tres horarios: niños, de 9 a 10 horas  adolescentes de 10 a 11.15, y adultos, de 11.15 a 12.30», explica.

Para concluir, se le pide a Oscar las perspectivas para este 2022.

«Sería estupendo retornar a las competencias presenciales, pero todo está determinado a la pandemia. Nosotros nos preparamos como siempre,  con esa perspectiva, y ver como nos adaptamos a las circunstancias. Y seguir obviamente intensificando el crecimiento de la actividad en el club».