El domingo arranca una nueva edición de la División de Honor de Futsal. Será en Rosario, donde treinta y seis equipos de todo el país buscarán destronar al actual Bicampeón, Estudiantil Porteño.

El 2018, el máximo certamen nacional vio coronarse a un conjunto con juego celestial, ganando todos sus encuentros con holgura, disipando cualquier mínima duda sobre quién fue el mejor.

Ahora, posiblemente el conjunto de Gabriel Espósito esté en un período de transición, y eso lo lleve a Rosario como un protagonista de peso y valía, pero no como un candidato excluyente.

Lo primero para esa evaluación, es la ausencia de algunos jugadores fundamentales, en relación a un año atrás: Nicolás Caamaño, Marco Politti, Santiago Verdejo son bajas imposibles de soslayar al momento de proyectar posibilidades. Simón Argain se había retirado, pero ante las ausencias, será una de las importantes presencias.

Pero el alma de este equipo invita a creer de manera permanente, y en la renovación natural, emerge la generación 2000/01. Formados desde los diez años, los responsables de la actividad ven en ellos a un grupo técnicamente muy bueno.

De todos modos, no dejan de ser muy jóvenes, y de allí que esta competencia sirva para adquirir experiencia y rodaje, rodeados de los «veteranos» llenos de gloria.

Cuesta mencionar como veteranos a jugadores de categoría 1996-97, pero ese tema es otro al cual Porteño lo sufre: varios protagonistas se retiran o emigran muy jóvenes, y la renovación debe mostrar a la cantera en una cantidad mayor.

Igualmente, no es poco lo que habŕa en canchas rosarinas: Javier Verdu, Carlos D’amato Ramiro Vasallo, Miguel Tapia Rodrigo Mallo, Diego Aguilera, el mencionado Argain, son nombres fuertes en este tipo de competencias, avalados por lo ya conseguido.

Y junto a ellos, la savia fresca de Agustín Alvarez, Tobías Argain y Nicolás Lo Giúdice, como rostros visibles de quienes llegan y llegarán de abajo para sostener al club en la elite metropolitana, nacional e internacional.

Se vienen barajando grandes proyectos para el futsal, y de concretarse, será seguramente otro eslabón de la ya descripta transición.

Por esta razón, será una mezcla de sensaciones ver a los muchachos en esta División de Honor. Salgan como salgan (reiteramos, llegan con todas las intenciones del Tri), la estela de lo conseguido lleva a que todo el país de futsal, reflejado en los otros treinta y cinco equipos, les juegue de una manera y predisposición distinta. Es ir por voltear al gigante.

Dato, no opinión: con el reciente Sudamericano, con los paraguayos de Fomento Barrio Obrero consagrándose campeones (Porteño no participó por cuestiones presupuestarias), luego de dos años donde los nuestros levantaron la Copa,  en el historial, los primeros cinco con mayor cantidad de títulos, son paraguayos y brasileros. Inmediatamente después, como el mejor de Argentina, Porteño….

A nivel nacional, Mendoza lleva cinco años consecutivos ganando el Argentino de Selecciones, y en este 2019, no solo fue Mayores, sino además C20 y C17. Rompiendo esa hegemonía, nuestros jugadores destronándolos a nivel clubes.

Estudiantil Porteño tiene jerarquía y dinámica ganadora. Con ello, va por sumar estrellas, aunque se sabe de lo difícil de la misión. Meterse en semifinales será una gran actuación. Si se consigue, la mística colectiva irá por el resto.

FOTOGRAFÍAS: Romina Cazaubon