«No lo tenía registrado mucho a Porteño, solo lo había enfrentado dos veces. Y cuando vine y lo conocí, quedé loco, no me imaginaba que fuera un club tan grande. Fui a jugar dos veces, pero sin recorrerlo, iba directo a la cancha de básquet. Sus dimensiones son inmensas y pensé cómo un club de estas características esté metido en pleno Ramos Mejía. Es un lujo».

Quien expresa estas palabras, es Joaquín Thorp, jugador de vasta trayectoria en el ambiente del básquet argentino, quien a partir de los próximos días defenderá los colores de Estudiantil Porteño, en su décima participación consecutiva en el Torneo Federal, el tercer escalón nacional.

«»Después de diez años ininterrumpidos que continúe en el Federal, habla muy bien del club, porque es dificil jugarlo», señala respecto a dicho logro, que lo ubica como la entidad de la Federación Metropolitana con mayor continuidad.

Joaquín es oriundo de Esquel, ciudad de la provincia de Chubut. Comenzó a jugar a los siete años, cuando su padre Raúl lo llevó a ver un partido de Primera.

«En esa época estaba la Liga Patagónica. Fuimos a ese partido y me gustó. Ya era alto en ese momento, comencé a practicar y no paré nunca más», rememora sobre aquellos años iniciaticos. Y describe el derrotero juvenil.

«Estuve en San Martín de Esquel hasta los 13 años, de allí me fui a Petrolero de Plaza Huincul,  Neuquén, a hacer las formativas. Estuve hasta mi primer año de Juveniles, y luego marché a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, equipo de la Liga Nacional».

En Comodoro, tenían como único pivot a Sam Clancy.

» Un americano enorme, un verdadero caballo, pero un genio. Aprendí mucho de él «, comenta el hijo de Silvia.

Tras esas tres temporadas en el club con una estrella de Campeón Nacional que hace de local hace décadas en el mítico Socios Fundadores, el inicio de un currículum interesante:

TNA con Petrolero
Cuatro temporadas del Federal en Atlético Pilar
TFB en Unión de Mar del Plata
TFB en Atlético Saladas de Corrientes
TFB en Atlético Pilar
TFB en Midland

«Al oeste de Buenos Aires llegué por Leandro Portillo, con quien compartí equipo en Pilar durante el tiempo que podían tener ocho fichas mayores. Entre ellos Alejandro Fidalgo, Raúl Pelorosso, Fernando Calvi e Hilario Gutiérrez».

Hubo un detalle no menor en su arribo a esta zona del conurbano: hace nueve años convive con una joven oriunda de Castelar (Agostina Di Brigida),por lo que la propuesta del club de Lbertad le cerró de inmediato.

«Estaba de vacaciones por acá, subí la foto a mis redes, Portillo (emblema de Midland con extensa experiencia en ligas nacionales) la vio, se comunicó conmigo y me extendió la invitación. Y no podía decirle que no, porque con toda su carrera, mas el que estuviera Santiago Juarez (ex Porteño), se iba a armar un lindo equipo y me gustaba la idea de estar».

Llegó el momento, tras la clasificación a su segundo Federal consecutivo, que la dirigencia de Midland se halló por cuestiones presupuestarias, en la disyuntiva de jugarlo o no. Hicieron números, y al no cerrar, decidieron bajarse. Fue cuando desde Estudiantil Porteño fueron de lleno para contratar al pivot.

«No me quería ir, pero bueno, mi representante (Carlos Calvi) es el mismo de Juani González (DT), me comentó la posibilidad y no lo pensé. Acepté de inmediato cuando me dijo que Porteño era un club grande, con buenos jugadores»

En Porteño se encontró con un histórico del básquet argentino: Pablo Barrios.

«A Pablo lo enfrenté su último año que jugó Liga Nacional. Por eso cuando llegué lo conocí, hablé con él y se lo comenté. Verlo ahora es increíble, un genio por como da una mano en todo, explica cada detalle, y eso es fundamental».

Ya con varias semanas de entrenamiento, se interioriza sobre la actividad.

«El club tiene unas muy buenas formativas, y que las mismas alimenten a la Primera es importante. Que tengan el incentivo de saber que si hacen las cosas bien, pueden llegar. Al haber pocas fichas mayores, tener jóvenes con calidad marca el desequilibrio».

Estos diez años en el Federal, tiene a la dirigencia con la sana idea de armar planteles sin locuras económicas, con la vista clara en cual es el techo de competencia. Al menos por ahora.

«Sin dudas ayuda mucho a desarrollarse como equipo el no tener la presión de tener que jugar con objetivos exclusivos de ascender. Porque uno puede jugar con tranquilidad, no llevar una mochila de presión si algunos resultados no se dan. Inclusive es positivo porque sin esa carga se te pueden dar unos triunfos que te acomodan arriba y la motivación ya juega un rol importante».

Sobre sus flamantes compañeros, dice:

«Tenemos un buen equipo, Jorge (Quercetti) tiene paso por Liga Nacional con Lanús, Lauti (Cisterna) posee una experiencia grande en varios equipos metropolitanos, siempre fue uno de los mejores bases. Y el capi Siniuk es dueño de una mano bárbara, no lo podés dejar solo porque te liquida».

¿Y como ve a Porteño de cara al inminente inicio?

«Lo veo muy bien al equipo. Y con Juani como DT es un golazo, porque sabe un montón de básquet. Vamos a andar bien en la fase regular. Tranquilamente, buscando los resultados que analizamos, podemos estar en la parte alta de la tabla. Eso si, si jugamos como trabajamos en la pretemporada».

El cronista intercambia pareceres, y le menciona una posición en la que Joaquín difiere un poco.

«Como soy yo, que no me gusta perder ni a la bolita, voy a hacer todo de mi parte para estar del cuarto puesto para arriba. Y viendo el equipo que tenemos, creo que podemos estar alli».

Joaquin Thorp, pivote con experiencia y jerarquía al servicio de una Primera con sueños renovados en este 2024.