Este sábado, la tira A de Voley femenino recibe a Náutico Hacoaj, buscando cosechar la mayor cantidad de triunfos en casa, que le vaya allanando el camino para un ascenso a la máxima división.

Las Sub17 además, van por sostener su espectacular invicto, y la preparación a su participación en la Li.Na.Me., a desarrollarse en Chapadmalal, desde el martes 29.

«Si bien venimos juntas desde hace muchos años y al principio no era así, sino  vivíamos muchas derrotas, desde el año pasado venimos acostumbradas a ganar. De todos modos, no es que no perdemos partidos porque nuestro entrenador siempre nos busca competencias o amistosos contra equipos de mayor nivel para disputar esa clase de partidos y no solo resolverlos, sino aprender a seguir jugando aunque estemos siendo superadas ampliamente. Este torneo (Copa Amistad) nos ayudó a reforzar nuestra integridad como equipo, a hacernos cargo de los errores. Entendernos y apoyarnos en la cancha es lo más importante que podemos tener. Muchas veces ganan no los más fuertes o los más altos sino quienes no bajan los brazos y confían en sus compañeros. La Liname es un excelente torneo para eso porque son cinco días seguidos de partidos difíciles, en los cuales depende de cuan unidas juguemos los resultados que obtengamos. Rodrigo (Martin, entrenador) siempre nos trató de hacer un grupo unido sea cual sea la situación y hoy en día todas nos sentimos seguras y acompañadas en la cancha», describe Candela Esteban Bontempi, capitana del equipo, quien viene de salir tercero en el certamen Sub 19 organizado en Ferro, y con la cabeza puesta en el cruce metropolitano de mañana, piensa también en el Argentino.

«La primera fecha nos tocaba jugar contra dos equipos de A (Boca y Ciudad) y uno de B (Tortuguitas) pero al final Ciudad no se presentó y jugamos el último partido contra Capal, de la C. El primer partido fue con Boca, lo perdimos 0-2 y la verdad no jugamos ni cerca de lo que podemos hacerlo. Tal vez nos faltó la convicción de poder ganar. El segundo contra Tortuguitas, perdimos en tie break jugando un poco mejor y el último contra Capal lo ganamos 2-0. El domingo hubo equipos que no se presentaron por el día de la madre y jugamos un amistoso con Ferro, y ganamos 2-0. Después jugamos semis contra Boca y volvimos a perder 2-0, pero jugando como sabemos, fue muy intenso. Para nosotras fue importante medirnos contra el equipo de sub19 mejor posicionado de A. Tanto nuestro entrenador como nosotras quedamos felices con el resultado. Terminamos quedando terceras», detalla sobre el torneo jugado el fin de semana pasado.

En relación al Metropolitano, da su opinión acerca de la gran temporada.

«Nosotras como equipo veníamos jugando muy bien pero el torneo de El Trébol en 2018 fue un antes y un después. Allí realmente logramos ser un todo en la cancha y dejamos atrás las individualidades, que igual nunca estuvieron demasiado marcadas por como somos afuera de la cancha. Ese torneo llegamos a la final porque Rodrigo, cuando nos notaba enojadas o tristes por como se daban algunos partidos nos decía «Agarrense todas fuerte las manos, mírense a las caras y griten Porteño fuerte. No importa como va el tablero, ustedes pueden si juegan en equipo». Siempre tira frases así, bien cargadas de emoción en los momentos oportunos y después nos quedan grabadas a todas. Siempre nos hace llorar. En el resto de la tira, el año pasado el ascenso se nos escapó al final y eso también fue una bisagra. Este año desde la pretemporada empezamos desde las más chiquitas hasta las más grandes a entrenar con un solo objetivo. Los entrenadores están recontra enfocados y trabajan todo el tiempo. Todos, desde Lucha que entrena a las más chiquitas y se queda a ver toda la tira, hasta Juampi que entrena a las más grandes y siempre va a ver los partidos desde temprano.
Esperamos que este año se nos de, estamos mejor preparadas y confiamos en que podemos», asegura.

Se le pregunta sobre sus sensaciones de ser la capitana de este equipo.

«Me explota el corazón, para mí juntas somos imparables, nunca tengo un pensamiento negativo de ellas. Este año se sumaron algunas pero ya no se pueden escapar, las agarramos fuerte, todas somos el equipo. La verdad, no puedo estar más contenta con la amistad lograda en todos estos años y momentos compartidos. Yo sin ellas no soy nada», admite.

Pertenece a una familia ligada al voley. Carolina y Diego sus padres, Guadalupe, Carola y Federico sus hermanos.

«Si jajaja, somos cuatro y todos jugamos en el club. Con mis hermanas literalmente jugamos en todas las categorías, menos sub13, y mi hermano juega dos categorías también. Los días que nosotras no entrenamos entrena él, por eso siempre estoy en el club, debe pasar algo grave para no ir jajaja. Guada, la más grande, es entrenadora, también pasa mucho tiempo en el club, pero a mí no me supera nadie.
Además nosotras tres jugamos en los equipos de mayores. Hace siete años jugamos en el club, a Porteño lo llevamos en el alma», expresa.

A punto de terminar la secundaria en el Liceo 8 de Mataderos, estudiará Veterinaria en la UBA.

Agrega factores humanos para ejemplificar el momento del equipo.

«Obviamente, mucha química grupal, agradezco a la vida haberme cruzado con estas pibas. Mis mejores amigas son del equipo. Con Ropi (Rocío Pistorio) nos juntamos todos los días en el club porque las dos vivimos a una cuadra. Y con las demás nos vemos seguido. No nos alcanza con tres veces por semana», señala.

Y se viene la Li.Na.Me.

«Cinco de las chicas del equipo ya vivimos la Liname con el actual Sub19 en el 2017. Esta vez va a ser totalmente diferente porque el equipo es otro».

Sobre el nivel de sus rivales, y el papel posible desempeñado, opina:

«La verdad es imposible saberlo de antemano porque depende de cómo nos despertemos cada día. Todos los resultados van a depender de nosotras mismas y no del rival, sin menospreciar a los otros equipos. Estarán los mejores de los mejores, y para nosotras es un desafío re lindo. Un poquito asustadas estamos pero vamos convencidas de poder hacer partido a cualquiera. Además los torneos generalmente sacan lo mejor de nosotras porque tres meses antes de los viajes ya pensamos en los partidos, en las finales, hasta tenemos todas la cuenta regresiva en la pantalla principal y no hay entrenamiento donde no nos recordemos cuántos días faltan».

Candela Esteban Bontempi, capitana de las Sub 17 de Voley, ayudando a escribir la historia de una Tira a las puertas del ascenso, y la suya propia, con la Li.Na.Me.