La semana pasada, se disputó en Santiago de Chile, la Copa Alemana de Gimnasia Rítmica. La misma fue internacional, y Argentina, entre otras protagonistas, estuvo representada por Verónica García, gimnasta de Elite.
Y su produccion fue muy buena, tanto que en su categoría quedó segunda en la clasificación general.
«Realmente fue una muy buena experiencia para un deportista. Siendo o no del equipo nacional, y a pesar de haberme ido bastante bien, en la competencia, el viaje no seria lo mismo sin las entrenadoras y mis compañeras, quienes por sobre eso, son mis amigas», comenta Vero unos días después de retornada al país, y luego de otra jornada intensa, incluyendo colegio y posterior entrenamiento en el club.

Al momento de hablar sobre la competencia en Chile, dice:
«Al principio, al ver la competencia pensé que no iba a quedar entre los primeros puestos; incluso a la hora de pasar frente a los jueces, no me fue de la mejor manera pero tampoco me fue mal. Con los dos aparatos realizados, sentí lo mismo, pero al final terminé quedando primera en soga, cuarta en pelota y segunda en la general, con la sumatoria de los dos aparatos».
Muy satisfecha con los resultados, detalla su preparación previa.
«Fue bastante dura, venía entrenando sin faltar durante tres semanas de 14 a 17:30 o 18; a la hora de viajar fui la ultima en llegar a Chile, porque a la vuelta tenia un compromiso muy temprano. O sea, cuando el jueves mis compañeras entrenaban, yo estaba en el avión; eso me puso un poco nerviosa pero tampoco dejé agobiarme con los nervios», admite.

Verónica tiene 14 años, y comenzó en esta actividad hace algunos años atrás.
«Empecé a los 8 años, por dos motivos: el primero es porque mi hermana en donde trabaja, tiene una amiga. Ella me invitó a probar con gimnasia rítmica, me veía posibilidades de ser buena. Y la segunda… antes practicaba gimnasia artística en la Universidad de La Matanza, y la modista que nos hacia las mallas me dijo que tenia “cuerpo” para la rítmica y las condiciones. Entonces empecé a averiguar, me encantó y la amiga de mi hermana iba al Estudiantil; fui a probar y bueno, hoy estoy acá», expresa.
Vive en Ramos Mejía junto a su familia, completada con papá Horacio, mamá Sandra, y sus hermanas mayores, Cecilia y Natalia. Estudia en el Colegio San Miguel, donde cursa el tercer año.

Ante la consulta sobre cuándo pasó a Elite, puntualiza:
«Pase a elite en el año 2017 cuando tenia 12 años; realmente no me acuerdo mucho como pasé, pero si cómo fue. Un momento con muchos nervios, igual tampoco tenia muy en claro a lo que me estaba enfrentando, porque para estar en el seleccionado nacional, se necesitan varias responsabilidades».
Siendo muy joven, y ya habiendo competido en todos los niveles nacionales e incluso en el exterior, reflexiona al responder acerca de los sueños por cumplir como deportista.
«Realmente en un pais como la Argentina, en donde no se le presta mucha atención a la Rítmica, es bastante difícil tener un sueño que no sea utópico. Pero quizas seria ser campeona nacional o ir a un sudamericano».
Verónica García, una de nuestras gimnastas de Nivel Elite, quien viene de realizar una gran performance en Chile.





