Es un buen momento para el voley del club en ambas tiras. Por eso, en el receso invernal antes de dar inicio a la segunda parte del año, es un buen momento para seguir charlando con las chicas que portan la cinta de capitán en los diversos equipos de la Tira B.

En el caso de las Sub 21, Yamila Solla tiene esa distinción en un conjunto que también tuvo una óptima tarea en estos meses. Comenzó a jugar ya bien de adolescente, luego de hacer gimnasia artística en nuestras instalaciones y patín en el Santísimo, pero no se sintió atraída por ninguno de los dos.

“Siempre dejaba todo deporte que encaraba; la verdad me gustaba el voley pero nunca se me daba para empezar, hasta que una amiga fue y allí me decidí también”, comenta Yamila en la noche fría de julio.

“Empecé a jugar hace cuatro años gracias a una de mis amigas que juega también y es la armadora de la tira B en las categorías 19 y 21. Nunca lo había hecho y me gustó muchísimo, hice varios deportes pero este fue el que más metida estuve” agrega esta hija única de Fabiana y Javier, estudiando la carrera de Despachante de Aduana en la Cámara Argentina de Comercio.

En su penúltimo año dentro de esta categoría, opina sobre la tira en general:

“Yo creo que este es uno de los mejores años para la tira B, estamos tratando de lograr nuestros objetivos . Gracias a Juampi y a Lucha porque ponen todo de ellos para que nosotras estemos así. Los años anteriores eran completamente diferentes a este, cambiamos un montón, ya sea actitud como técnica”, admite y se explaya sobre eso:

“Se mejoró gracias a los entrenadores; pusieron todo de ellos para que nosotras estemos así. Cuando Juampi nos empezó a entrenar no entendíamos nada, aprendimos cosas tácticas y técnicas que desconocíamos”.

En ese progreso gradual pero constante, hoy miran el horizonte con mejores perspectivas.

“Nuestra meta hasta ahora era quedar adentro de los 8 equipos y lo logramos. Tenemos que mantenernos así y dar todo de nosotras como hasta ahora”, afirma.

Divertida, se toma con humor el hecho de ser hija única. “Por suerte!!!!”, exclama entre risas. Tantas, como el momento donde se le pide una fotografía para darle color a la nota.

“No soy de sacarme muchas fotos. ¿Tiene que ser de frente? (Risas)”. Finalmente, asoma una y esta jugadora que vive en Lomas del Mirador vuelve a reafirmar la confianza en nombre del grupo por poder cumplir el objetivo mencionado, y como corolario de un año muy bueno, poder conseguir el ascenso. Hacia eso está firme la mirada de Yamila y sus compañeras.