Desde hace tres meses, funcionan en el Gimnasio los entrenamientos de Boxeo, dictados por el Mono De Bonis, socio del club y quien tuvo un pasado como jugador de fútsal, consagrándose campeón.

Invitado por los responsables de ese espacio, comenzó a dictar clases y ya pasado un cuarto de año, la cantidad de participantes creció de gran manera, haciendo que las mismas sean nutridas con alumnos de todas las edades.

“Superó todas nuestras expectativas, y el grupo es variado; tenemos chicos mayores, juveniles e incluso menores de diez años. Todos con el entusiasmo por aprender las técnicas del boxeo”, comenta Juan Manuel luego de una jornada de entrenamientos, realizado inmediatamente después de las chicas del zumba, en el mismo espacio acondicionado a la derecha de la puerta principal al gimnasio instalado en el primer piso del club.

A pesar de la versatilidad generacional, el Mono busca la uniformidad de las clases.

“Trato de hacerlas con todos juntos, con la misma nivelación; obviamente hay diferentes dentro de ella, entre los experimentados y quienes recién se inician. Al momento de la técnica realizan diferentes cosas; depende de cada uno hasta donde quieren llegar con sus entrenamientos. Tenemos a Gaby, quien ya me manifestó sus ganas de comenzar a pelear y buscar encuentros amateurs y empezar con exhibiciones. Por eso con él estamos trabajando a otro nivel”, comenta. Sobre ese aspecto, señala:

“Aquí le vamos a dar todas las herramientas a quienes busquen también iniciar una carrera en el amateurismo. Desde nuestro lugar lo prepararemos asi cuando llegue ese momento esté en condiciones”.

Con respecto al segmento de edades, se le pregunta si en particular asisten jóvenes, o hay espacio para personas con más edad y ganas de aprender a boxear, sea como distracción o ejercicios personales. Y Juan dice:

“Viene chicos grandes, cercanos a los cuarenta años. Está abierto a todas las edades y las clases son los martes y jueves de 19.30 a 21 horas. Son noventa minutos de entrenamiento intenso, para ambos sexos. Están todos invitados”.

Junto a su rol de profesor, cuenta acerca de la posibilidad de volver a subirse a un ring.

“Tuve un ofrecimiento para afrontar una pelea contra un muchacho que viene muy bien. Rival duro, pero lo estoy evaluando y obviamente si me vuelvo a calzar los guantes debo estar preparado de la mejor manera. No me gusta ni quiero regalar nada, por eso le pedí un tiempo al organizador de la pelea; con las vacaciones me tomaré un receso porque soy docente y luego decidiré. Pero el entusiasmo por volver es innegable”, asegura.

La pelea, en caso de realizarse, estaría encuadrada dentro de la categoría mediano (entre 69 y 72 kgs) o bien en superwelter (68-69). Si acepta, sería en un plazo estipulado a los dos meses. Mientras tanto, sigue preparando y enseñando box en el gimnasio de Porteño.