Mientras el plantel superior de Hockey masculino festejaba en un restaurante el triunfo frente a Vélez 3-2 como visitante y la consagración como campeones metropolitanos, Claudio Costa se tomó un tiempo para hablar con nosotros, explicarnos la situación y solicitar poder conversar en el mediodía de este miércoles sobre todo lo acontecido en la inolvidable noche. Plenamente entendible, ese instante eterno del cuerpo técnico y plantel celebrando no se interrumpió y efectivamente, fiel a su palabra como habitualmente lo hace con Prensa Porteño, comentó las incidencias del juego en Liniers.

“A nosotros nos servía ganar para a dos fechas del final del campeonato, poder obtener el título de Primera. Fue un partido duro porque al rival enfrentado, en líneas generales como el resto, pone más fuerza al tener enfrente al puntero de la fase regular. No obstante, ellos tienen un buen nivel de juego y por eso debimos apelar a una marca bastante férrea, controlar sus movimientos tácticos. Cuando tuvimos oportunidad de disponer la posesión de pelota, tratamos de desplegar nuestro juego dentro de la cancha que en líneas generales es fructífero en cuanto a traslado y goleo. Pudimos hacer tres tantos y ganar”, dice Claudio al comienzo de la charla, agregando conceptos referidos al campeonato en estas 16 fechas disputadas.

“Obtuvimos una ventaja bastante importante, en base a la regularidad mantenida durante el desarrollo del certamen. Tené en cuenta que de 16 partidos, ganamos 15 y perdimos solo uno, de locales ante River Plate. Tuvimos una rueda de retorno a priori bastante embromada porque fuimos a River y les ganamos, al igual que Huracán, San Lorenzo y Vélez. Todos compromisos de visitante y salimos airosos; por suerte conseguimos el título, un objetivo querido por todos nosotros, y fue gracias al sacrificio hecho por los muchachos durante el período del año, donde le ponen el máximo empeño y toda la garra en cada entrenamiento. Ese fue un poco el secreto de este éxito con dos fechas de anticipación”.

Referido a los festejos del martes, señaló:

“Fueron los normales a cualquier equipo que se consagra campeón. Terminado el partido, los muchachos se abrazaron, dieron la vuelta olímpica, festejado junto a la gente de Porteño, quienes dijeron presente en gran número. La intimidad del vestuario seguimos con la misma política; teníamos en mente esta posibilidad desde hace un tiempo, sobre todo por la diferencia de puntos sacados al segundo (8). En nuestra mente no teníamos permitido una derrota ni relajarnos; posterior al encuentro, nos juntamos el cuerpo técnico, dirigentes, jugadores de la primera y los chicos de la reserva y nos fuimos a festejar con una cena en un restaurante el título conseguido. Veremos si en la semana se organizará algo en el club para hacer el festejo con la gente”.

Tras el logro, pregunta redundante pero necesaria al tratarse de la voz del comandante de este grupo que sigue inscribiendo su nombre en los libros de historia tanto de la Federación Metropolitana como de Estudiantil Porteño.

“Desde el punto de vista humano, puedo decirte que es un grupo de chicos brindándose por entero al compañero; todos suman y reman para el mismo lado siempre, sin jamás poner una objeción ni queja. Siempre con buena predisposición al acatar las instrucciones mías. Son un grupo de amigos de toda la vida dentro y fuera de la cancha, donde se mezclan la experiencia de algunos jugadores con la juventud de otros. Desde lo deportivo, un gran equipo; juegan muy bien al hockey, sabe perfectamente lo que debe hacer dentro de la cancha, leer los partidos cuando se complican. Si nos tenemos que poner el mameluco para marcar y dejar todo en cada una de las bocha, lo hacen. No todos los partidos son color rosa para nosotros, y por eso siempre les digo de trabajar los encuentros desde el primer minuto hasta el último; y ahí es donde quizás marcamos diferencia porque estamos muy bien físicamente y sacamos una luz de ventaja sobre el resto”. afirma.

Una opinión sobre si mismo para el final.

“En lo personal, muy contento; ya te lo dije en una charla anterior, por estar trabajando con este grupo de dirigentes y jugadores, además del preparador físico, quien hace un enorme trabajo para poder llegar a buen puerto. Pero esto no termina aún: queremos seguir en la misma senda y en la medida posible, ganar los dos partidos restante y continuar firmes para la segunda mitad de año”, expresa Claudio Costa, el comandante de un barco llegando a buen puerto. Nada más y nada menos que consagrándose campeones de la Federación Metropolitana.

Simplemente, los mejores de este 2017. Nada más. Nada menos.

FOTOGRAFÍA: Prensa Federación Metropolitana de Hockey