Sonia Zampella tiene 14 años y es otra de las talentosas patinadoras con las que cuenta Estudiantil Porteño, integrante del equipo comandado por Alejandra Filippini. A los tres años comenzó en esta actividad, llevada por su abuelo Alberto, conocido como Cholo a la Sociedad de Fomento Mutual Liga Amas de Casa, espacio donde continúa yendo a entrenar cuando no lo hace en nuestro club. Porque Sonia es una apasionada por el patín, y no deja un solo día de perfeccionarse y mejorar, ya que en sus objetivos personales está la posibilidad de representar a nuestro país.

“Llegué a Porteño en octubre de 2015 porque al llegar a la categoría nacional necesitaba un técnico de nivel y un club con las capacidades de poder apoyar a un deportista. Sabía que aquí estaba Ale, una entrenadora de nivel internacional y principalmente muy buena persona. Vine con muchas fallas técnicas, pero ahora, con todos los entrenamientos con ella, lo hemos mejorado y corregido”, comenta Sonia con una espontaneidad y frescura acordes a su adolescencia.

Y tanto ha progresado y perfeccionado esas falencias captadas por la entrenadora, que ha cosechado varios logros a nivel nacional: sexto y octavo lugar en la categoría Cadete Nacional, efectuado en Mar del Plata. Previamente, tuvo viajes a Bariloche y Rosario.

“Recuerdo mi primer viaje a Bariloche como una linda experiencia, era muy chiquita y algo nuevo para mi porque nunca había viajado”, comenta.

Con mucho sacrificio, contracción al trabajo y con las metas bien claras en su mente, diariamente se esfuerza y eso trae consecuencias positivas: fue seleccionada para representar al pais en las copas europeas, a realizarse en Filipini,Misano, Italia.

“El clasificatorio para esas Copas fue en el Nacional de 2016, se hará a principios de junio y conseguí el lugar para competir en Escuela Libre, pero no voy a poder ir porque estoy cerca de la fecha de mi cumpleaños de 15 y la situación económica no da para hacer un viaje tan grande”, expresa con una naturalidad que la hace mucho más querible. Y agrega:

“Ahora seguimos entrenando con todo para mi próximo Nacional, en Julio, que se disputará en Las Parejas, provincia de Santa Fe. Ya participé de varios amistosos saliendo primera y en el Metropolitano de la especialidad (Escuela Primera)”.

Esa contingencia no la dramatiza, y su mirada sigue firme en el futuro. Lo importante es haber sido seleccionada para ese viaje.

“Fue muy lindo para mi y toda la familia verme en la lista para viajar a Europa”, dice, haciendo mención a papá Carlos, mamá Florencia y sus hermanos Jonathan y Matías. Este último es el mayor, está casado y ha transformado a Sonia en tía.

Al mencionar sus próximos objetivos, explica:

“En el corto plazo, prepararme para el Nacional de Santa Fe. Participo en muchos amistosos y competencias. En el largo plazo, el sueño de los torneos internacionales y con eso conseguir ingresar a un Mundial”. Para eso, no solo se sube a los patines, sino a pesar de su corta edad sigue una estricta rutina que incluye horarios y alimentación.

“Llego del colegio aproximadamente 12.40 a mi casa, almuerzo mayormente verduras, ensaladas y sopas; a las 14 me voy a la parada de colectivos y media hora después tengo entrenamientos en el club. Los martes estoy hasta las 17.30, los miércoles hasta las 20, los jueves de 15.30 a 17.30 y de 14.30 a 20 los viernes. Los lunes no puedo entrenar porque pusieron contraturno en el colegio y no llego”, expresa con naturalidad una agenda cargadísima y desde el cual puede entenderse parte de sus logros.

Estudia en el Colegio Nuestra Señora de Fátima, en Lomas del Mirador; cursa el tercer año secundario y todavía no sabe qué carrera seguirá. Es muy joven aún para decidirlo; mientras tanto, enfoca todas sus energías fuera del colegio en el patínaje artístico.

Sonia Zampella, otro de los grandes orgullos deportivos y humanos con los que cuenta Estudiantil Porteño, esforzándose y esmerándose cada día para poder cumplir sus sueños de patinadora.