En el Sudamericano de Futsal que se disputa en Uruguay, Estudiantil Porteño representa a la Argentina. Y ante tal desafío, está construyendo una actuación inolvidable, ya sin dudas la mejor de la historia para nuestra institución. Ayer martes, se midió frente a San Antonio de Paraguay, y consiguió un memorable 8-6 que le permite liderar el grupo, y sacarse de encima en el fixture un compromiso harto complicado, como todos los que tienen a los equipos guaraníes en esta competencia.

El goleador y figura fue Rodrigo Mallo, uno de los capitanes, quien convirtió por cuadruplicado y le deja a Porteño la mejor imagen para verse hoy con Colorado, el equipo brasilero subcampeón continental y mundial. Por sobre lo difícil que pueda resultar, la sola idea de estar midiéndose ante contrincantes de semejante calidad, exalta la participación de nuestros muchachos.

Mientras la Selección Argentina consigue su clasificación al Mundial de Ruia y Leo Messi escribe una de sus mejores páginas con la albiceleste, charlamos a la distancia con Rodrigo, quien hace un resumen de la victoria consumada un par de horas antes.

“Hoy fue el partido más exigente e importante del fútbol de salón del club. Un rival de mucha jerarquía, con jugadores de selección, en el cual fuimos contundentes en los momentos determinantes y defendiendo con mucho corazón. Fue un partido que lo ganó el grupo completo incluyendo al cuerpo técnico. Cabe destacar que el fútbol de salón paraguayo es de lo mejor de Sudamérica”, expresa Rodrigo. Y la posibilidad de preguntarle la razón de tener a los paraguayos en esa consideración.

“El fútbol de salón paraguayo tiene mucha historia en la disciplina, tienen jugadores muy fuertes desde lo físico y jugadores de gran calidad. En este torneo se juega contra profesionales, y todos los equipos se refuerzan con jugadores de selección y de mucha experiencia en este tipo de torneos”.

Con esos antecedentes, ¿se puede hablar de la más grande victoria de Estudiantil Porteño en su historia?

“Sin dudas, lo de ayer frente a Jave (tricampeón uruguayo) y hoy frente a San Antonio (actual campeón Paraguayo) siendo nuestra primera experiencia a nivel internacional son por el momento los partidos más importantes de nuestra historia; igualmente no nos conformamos, porque el objetivo es claro, queremos jugar hasta el domingo. Y lograr que todos los que nos acompañan puedan disfrutar de esta experiencia inolvidable”, afirma.

Este pivot de 29 años llegó al club cuando contaba apenas con cuatro. Hizo todo el baby y como dato de color, también practicó básquet.

“Para mí el club es una forma de vida; como lo siento yo sé que lo sienten muchos chicos que practican el deporte. Hoy por suerte tenemos al futsal como actividad para los chicos que terminan el baby  y pueden seguir jugando y representando al club. Antes eso no pasaba, por eso terminé jugando al básquet. Por suerte se trabaja mucho, todos juntos, subcomisión, jugadores que dan una mano muy grande como profes, gracias al esfuerzo de todos hoy tenemos tres tiras masculinas, una femenina y el senior. Futsal juego hace cuatro años, es una actividad que contagia mucho desde la pasión y la identidad con la cual se defiende la camiseta, desde los más chicos hasta los más grandes”, expresa quien además es profesor de la Sub 21 en la Tira Roja.

Soltero, tiene una empresa de césped sintético y muros verticales, llamada Embarcadero. Cuando no está trabajando, pasa el mayor de sus tiempos en el club con sus amigos de Chacabuco, los de toda la vida.

“Obviamente también se comparte mucho con la familia, mi hermana juega futsal femenino y mis hermanos pasaron toda su vida en el club, todos incentivados por mi mamá Claudia que siempre atenta a los detalles da una mano con todo”, agrega.

Se le pregunta en su rol de director técnico, que le produce ver el enorme crecimiento de la actividad en la entidad.

“Es un orgullo enorme ver el trabajo que se hace, el sacrificio, la cantidad de tiempo invertido en el
Club y ver cómo todos a pulmón tiran para el mismo lado es una sensación incomparable. Son muchas las personas que están atrás de este proyecto y siempre se busca seguir creciendo, ese es el objetivo del día a día, siempre intentar ser un poquito más grande, todos juntos. Para nosotros es nuestra casa, nuestra familia, y siempre prevalecen los objetivos grupales por sobre los individuales, ese es el camino que tomamos y nuestra identidad”, comenta.

Y para el final, a la espera del gran partido de esta tarde, una reflexión sobre el significado de representar a Porteño en este Sudamericano.

“Para mí es un sueño. representar al club de nuestra vida con la mayoría de pibes que están desde el
Baby y jugar de igual a igual contra equipos profesionales y con el bonus de representar al país, es muy fuerte. Todavía no caemos de lo que estamos viviendo. Estoy orgulloso de mis compañeros, aún no tomamos dimensión de la calidad de jugadores que tenemos”.

Rodrigo Molla, el goleador de la mayor victoria en la historia de Estudiantil Porteño. Pero no se conforman con esto, y por eso siguen con la certeza que el mejor capítulo, todavía no se escribió.