Dejamos pasar algunos días para poder volver al tema de la fiesta aniversario del club. Por lo que significó los 115 años, por la cantidad de gente presente, por todo lo bueno, por las ganas de no dejar transcurrir tanto tiempo para que los socios y amigos de Porteño puedan disfrutar de actividades similares, utilizando las cómodas y amplias instalaciones de la sede.

Por eso, recurrimos nuevamente a las mentoras de esa noche, no solo para preguntarle sobre el balance que les dejó desde lo organizativo sino lo emocional, y los planes futuros inmediatos en sus roles de organizadoras en relación a lo venidero.

“Mi sensación, pasado unos días, es muy buena, porque la gente sigue hablando, las repercusiones son espectaculares, Bastante gente se quedó con ganas de venir cuando vio lo que resultó; si lo hubiéramos soñado que iba a salir tan bien, no habría salido así. Hasta unos días antes teníamos el nerviosismo de diagramar todo y resultase bien. Al disc jockey lo conocíamos, pero el show lo habíamos visto solo en video, nos encantó y por eso lo contratamos, Y la verdad estuvieron fantásticos, la gente se super divirtió; lo de la cabina fue algo espectacular porque hata hoy me siguen pidiendo el teléfono para contratarlo. Quisimos poner el nombre CAEP con las luces y logramos hacerlo, gracias al Pola, el novio de Juli Garbesi, quien nos prestó las letras, Buscamos no poner ninguna ambientación, salvo eso porque consideramos que quedaría lindo y así fue. Por mi parte, y seguro las chicas coincidirán, estoy convencida que la gente hizo la fiesta; nosotros la organizamos pero ellos colaboraron porque estaban con buena onda. Creo qie eso se debió a la presencia de personas que querían estar, porque no invitamos para rellenar el ambiente; entonces vinieron con deseos de divertirse y la pasaron realmente bien, quedándose hasta último momento”, comenta Lili Blanch con su locuacidad, expresando el entusiasmo intacto tal como si hubiera sido la noche anterior.

Por su parte, Rosana Ferri expresó:

“Sigo recibiendo muchas felicitaciones, gente a la cual le hubiera gustado estar y por razones diversas no pudo, pero está esperando el anuncio de otra similar para acercarse, y eso es bárbaro. La previa es bastante dura respecto a estar con cierta incertidumbre en relación a la gente que asistirá, si les gustará lo presentado, tratar de complacer a la mayoría. Buscar además presupuestos acordes a la situación y bolsillo de la mayoría; todo eso genera mucha ansiedad la búsqueda global de eso mencionado. Y siento que superó las expectativas previas; primero pensamos que la cantidad de personas no sería mucha y finalmente salió mejor de lo esperado; el catering fue buenísimo, el disc jockey estuvo como lo conocíamos. Después tuvimos extras como las letras, cuando en un momento las suprimimos al ajustar el presupuesto. Nos divierte un montón el preparar la previa a pesar de vivirla con ansiedad y preocupación, porque nos encanta reunirnos; la fiesta son unas horas pero la organización lleva meses y en ese lapso buscamos, planeamos, nos divertimos, innovamos. Trabajamos las tres a la par, confiamos totalmente una en la otra; nos delegamos las actividades porque estamos tranquilas que lo hará bien, en tiempo y forma. Funcionamos en un equipo de tres y si bien somos pocas a veces es difícil coincidir y por suerte eso no nos pasa, porque cada una pone lo mejor de si, con dedicación, responsabilidad y pensando en el bienestar de los socios de Porteño. Estoy contentísima con la fiesta, y apenas terminada estamos pensando en la próxima, en cómo lo vamos a efectuar”.

Momento de la opinión de Griselda Middea, quien completa este espectacular equipo de trabajo.

“Me sentí muy feliz una vez concluido el evento. La celebración  de los 115 años del club fue exitoso, se cumplieron todos los objetivos propuestos; debimos hacer algún cambio en el camino cuando nos avisaron que ese día recibíamos la Copa Davis, pero al final terminó dándole otro brillo al festejo. Comenzamos a trabajar y definir líneas de acción con mucha anticipación, lo cual nos permitió llegar relajadas y con todo lo que deseábamos tener en la fecha prevista. Yo disfruto con los preparativos, porque la fiesta se te escurre entre los dedos de las manos, y pasa volando. Me gustó ver a socios de muchos años y nuevos compartiendo e intercambiando, sumándose a la diversión que era una de nuestras metas. Durante varios días después, mantuve sensaciones de mucha satisfacción por una tarea que me place realizar y de gratitud hacia los socios por la respuesta brindada con su presencia. Quiero destacar que todo esto no hubiera sido posible sin un trabajo de equipo, donde basamos nuestras tareas en la confianza y habilidades inherentes a cada una, y nos conocemos tanto que esto nos permite arribar a mejores resultados. esta confianza además relaja, da seguridad, placer y por eso lo disfrutamos tanto”, asegura desde su tono claro y parsimonioso.

Entonces, con el cronista ansioso por volver a ser partícipe de un evento similar, no solo en el color, calor humano, diversión, sino principalmente en la comida, les pregunta si hay planes de otra. Las tres responden:

“Siempre nos piden colaboración y ayuda desde otras subcomisiones que quieren organizar eventos, y nosotras siempre ofrecemos nuestra colaboración, porque esa también es una de las funciones de Eventos Alegres. Por eso, para quienes nos necesiten siempre estamos dispuestas a ayudar; lo que siempre organizamos por nuestra cuenta es la fiesta aniversario”, comenta Griselda.

“Desde la subcomisión de básquet me comentaron que tenían previsto para noviembre organizar un baile ya previsto para el año anterior, pero no pudimos efectuarlo por fata de fechas; la idea sería con una temática retro, con el objetivo de reunir a gente de nuestra edad, ya que no se realizan con asiduidad. Buscamos que socios del club regresen, se sumen; por eso cuando me dieron la idea les dije que me avisen para cuando y asi nosotras convocamos. Seguramente vendrá mucha gente, porque se hacen bailes pero para los chicos de los diversos deportes. Me pareció una idea fantástica y si logramos hacerlo antes de las fiestas de fin de año de las subcomisiones, estaría bárbaro”, adelanta Lili, ante las preguntas de quienes desean participar en un evento como el de los 115 años.

Finalmente, cierra Rosana:

“Hay una propuesta para hacer ese baile que menciona Lili y por supuesto vamos a colaborar cuando requieren de nuestros servicios. Ahí estaremos para promover y trabajar para que salga bien y sea exitoso. Cuando se acercan las fechas de cada actividad, estamos a disposición de ellos para brindar nuestra colaboración y ver que depara el destino para este trío que lo hace con mucho gusto y ganas con el objetivo de hacer crecer la actividad social de Porteño”.

Así entonces, a prepararse porque antes de fin de año, podremos volver a divertirnos como el mes pasado. Y quienes no pudieron estar presente, ahora no tener excusa de pasar otra noche inolvidable.