Hernán Arbarellos cumple su segunda temporada a cargo de la Tira Oeste del básquet, en las categorías U15 a U19, además de dirigir la Primera Flex. Tras el regreso de la actividad luego del receso invernal, hablamos con él para actualizar la temporada de los chicos que compiten en el Nivel 1, su adaptación al mismo, la segunda parte y su pensamiento en cuanto ha influido en este grupo de jugadores.

“Sabíamos de antemano que nos iba a costar el nivel 1, porque hay algunos equipos con otra realidad, lejana a la nuestra, pero de a poquito se fueron adaptando. Tuvimos un poco de mala suerte por el elevado número de lesionados; en las tres categorías jugamos escasos partidos con los planteles completos. Así y todo los pibes hicieron buenos juegos; tenemos algo a favor: la mayoría son de primer año, en 2018 pasan solamente uno o dos por categoría, y eso será de gran valor porque nos encontrará con los conjuntos sin desarmarse”, comenta el Perro, como se lo conoce no solo en Estudiantil Porteño sino en el ambiente del básquet.

La tira es netamente formativa, y por eso Hernán se explaya sobre los armados de los equipos los días de cotejos.

“Mi idea es jugar con los doce y que todos entren, aunque obviamente en algunos partidos eso es más complicado o incluso en el integral, matemáticamente es imposible que jueguen tres cuartos. Hay encuentros donde sabés que con ocho o nueve los podés ganar o estar a tiro de eso; pero bueno, intento poner a todos. Incluso hasta en la Primera Flex lo hago, porque las categorías son para eso; y si bien a veces me cuesta, trabajo en la proporción donde todos tengan sus minutos”.

El Nivel 1, en la primera mitad del año, tuvo a Porteño instalado en la zona 2, donde hubo con sus integrantes contrastes altos, entre algunos llegados del TOP 20, y otros con un andar mediano en el Nivel 2. De allí, el trabajo del entrenador en las mentes y espíritus de los chicos en no sentirse una semana los peores del mundo y a la otra, los mejores.

“Trato de explicárselo todo el tiempo, aunque los pibes son bastante piolas: entienden todo y uno debe ir con la verdad. No estamos para hacernos los cancheros porque no somos los mejores de nada, es más, somos el único equipo B en la zona y eso debe convencernos de estar haciendo las cosas bien. Pero pasa eso de ir a un partido medianamente accesible y en otro donde te agarran Club Morón o Huracán San Justo y como están a otra distancia, te lo hacen sentir fuerte. Siempre les digo de mirar hacia adelante porque eso sirve, siempre es mejor jugar contra los mejores y no ganar por cuarenta todos los partidos. Ahora nos preparamos para la segunda mitad donde la cosa será mas pareja”, explica.

Como dato alentador de esas derrotas duras, afirma:

“Lo mejor es verlos venir de nuevo, siguen entrenando aún cuando toca una racha de caídas con continuidad, no se rinden y es más, cada vez los entrenamientos son más numerosos. Me pone contento que a veces mezclamos los equipos con Matías, entrenan juntos y no desentonan. De hecho algún B ha ido a jugar con los A, porque eso les genera expectativas que si se esmera, sacrifica y esfuerza, en algún momento podrá estar allí. No tiene nada de malo quedarse en el Oeste, pero mejor aún sepan que pueden dar el salto”.

Hay una realidad incontrastable: la tira del oeste,o B, pertenece a un club donde la A está hoy día insertada entre los mejores y poderosos desde hace años; entonces, esta dirigida por Hernán compite en un nivel de jerarquía y está en sus destinos y manos que la misma continúe creciendo para en un tiempo no tan lejano, sea de las más poderosos en la región.

“Tal cual, de hecho con varios estamos parejos y podemos jugar sin pasar papelones. Venimos de un nivel inferior y estar compitiendo en igualdad, habla del progreso de estos chicos. Por mi parte estoy contento de comprobar eso, y seguiremos trabajando para aumentar nuestra competitividad”, finaliza diciendo.

Hernán Arbarellos, entrenador de la Tira Oeste, que en la segunda parte del año a comenzar en septiembre, buscará mostrarle a los pares que su constante crecimiento se verá reflejado en las diferentes canchas.