El sábado pasado, ocurrió un hecho que reflejó de manera cabal el crecimiento del voley femenino en nuestro Club: se pudo presentar el mini en la Tira B, que se sumó a la del A, quienes debutaron en abril. O sea, en apenas tres meses, los responsables de ese área consiguieron plasmar en las canchas el gran trabajo que vienen realizando para el fortalecimiento de las bases en este deporte.

Luciana Bouchard es una de las profesores a cargo de las más pequeñas y hablamos con ella para que nos cuente no solo de la gran noticia del sábado, sino como se llegó a ello, los compañeros que están a su alrededor trabajando y todo lo venidero con este constante crecimiento.

“Fue muy lindo, y saber que presentaremos todas las semanas es una sensación hermosa y eso demuestra todo el avance del femenino”, comenta Luciana, quien llegó a Porteño en el 2013 tras toda una vida en Tortuguitas. Al mudarse para esta zona, y conociendo a Rodrigo Martín, se comunicó con él para saber si podía integrarse como jugadora en nuestra entidad.

“Me dijo que no había ningún problema; me presenté en la pretemporada y comencé a jugar en Sub 21. En 2015 me ofrece para colaborar en mini; yo no conocía el gimnasio de arriba y allí habían chicas entrenando. Existía una escuelita y me ofrecieron poder dar una mano. Me gustó la idea, comencé a subir, quedarme, conocí al profe Juan Pablo (Costa), quien hoy es un amigo que me dio el voley. Él fue quien me incentivó a realizar los cursos de entrenador de mini y Sub 13, y los hice; al año entrante cursé los de Sub 15 y Sub 17 y en este terminé los de las categorías más grandes”, comenta y sigue explayándose sobre el camino que la lleva a esta actualidad.

“Este año Juan Pablo me dio para dirigir las Sub 13 A y B, además de Sub 15 B. En estos años se creció muchísimo, y referido a la Escuelita, pasamos de tener 12 minis a 70 jugadoras entrenando. Es increíble porque con esto se me dio la oportunidad de conocerme a mi misma en una faceta que ni pensaba cuando llegué porque estudio una carrera completamente distinta al deporte. Sinceramente nunca me vi como alguien que pudiera enseñar voley; de a poco aprendo en esta función dentro de una disciplina que es mi vida, mi pasión, un sentimiento indescriptible. Me agarro de eso para enseñarles y de la experiencia adquirida gradualmente”.

Junto a los cursos aprobados en la Federación Metropolitana de Voley, estudia Ingeniería Informática en la Universidad de Tres de Febrero.

La realidad de esplendor en el Mini seguro tuvo muchos instantes de sacrificio arduo y perseverancia en esperar por los frutos del trabajo. Luciana asiente:

“No fue fácil; lo hicimos boca a boca, invitando a las hermanitas, organizando eventos y torneos, invitando familias, promocionando siempre al femenino diciendo que tenemos a sus dos tiras en competiciones formales. Este año con el profe Agustín Gordyn hicimos una captación donde fuimos a un colegio de Ramos Mejía, invitando a los chicos venir a probarse en el club. En mi casi usé un poquito de picardía; dejo nenas y las invito a jugar voley (risas). Vamos construyendo de a poco, día a día; también se sumaron a colaborar Nicolás Ugalde y Fiorella Pizzo, me dan una mano con el mini, porque con esta cantidad se hace complicado trabajar solamente dos. Dentro de la Escuelita tenemos niñas de 6 años hasta jovencitas de 17; hoy tenemos nenas que comenzaron en 2015 y están jugando en Sub 13 y Sub 15. Eso es un trabajo que nos pone muy contentos, porque además se quedan e invitan a amigas, por lo que demuestran estar a gusto jugando”.

Siempre ante circunstancias de esta índole, surgen las famosas crisis de crecimiento. ¿Cómo trabajan para poder diagramar un trabajo con semejante cantidad de chicas nuevas, que traen diferentes niveles de conocimiento acerca de este deporte?

“Todas las que vienen, ninguna hizo voley salvo en el colegio. Las dividimos por edades; Nico está con las más grandes, Fiorella y yo con las más pequeñas. También tengo a las de 11 a 13, las cuales preparo para federarlas en algún momento y puedan jugar en Sub 13, sea en A o B. Armamos los entrenamientos para todas desde cero; obviamente con las pequeñitas es distinto porque les enseñamos de una manera más recreativa y aprendan jugando, con las otras nos enfocamos en la técnica y sistemas”, explica.

Desde abril hasta este domingo donde se disputó la última fecha, no solo hubo un cambio en la conformación de la tira, sino que en las nenas existió otro mucho más importante, lo cual también es una enseñanza para las grandes por convertirse en sus espejos.

“Antes venían y jugaban, con sus ropas habituales. En cambio ayer (por el domingo) le comentaba a los profesores lo lindo de verlas con rodilleras, con sus colitas en el pelo bien preparadas, la remera del club, sus calcitas. Hicieron un click increíble; estaban copiando a las jugadoras de las tiras más grandes. Es un crecimiento importante y considero que lo estamos haciendo bien”, asegura.

Para finalizar, Luciana refiere a las expectativas y objetivos en su función.

“Me formo como entrenadora en Porteño, agradezco enormemente a Rodrigo por haber confiado en mi. Con esta cantidad de nenas me gustaría que puedan alimentar a las categorías más grandes y eso sea reflejo de haber hecho las cosas como se nos encomendó. Buscamos seguir creciendo en el femenino y el club pueda estabilizarse en lo más alto. En las dos tiras estamos peleando el ascenso y por eso la importancia de trabajar en la base para poder en los años siguientes mantenerse arriba, porque de aquí saldrán las futuras jugadoras que tendrán ese objetivo. Desde lo personal, busco transmitirles esta pasión; me inicié en un club donde me enseñaron el sentido de pertenencia y amar los colores que uno representa. Hoy estoy vistiendo los colores de Porteño y los amo; voy a defender a esta entidad el tiempo que me toque estar. Y eso les enseño a las niñas: amar este deporte y Porteño de la misma manera y con la misma intensidad”.

Luciana Bouchard. Responsable de fortalecer las bases del voley femenino. Desde hace dos años, su trabajo incesante logró que se cristalice esta semana, pudiendo la Tira B presentar a las Minis.