Nicolás Diego Scalise es el profesor del turno tarde en el gimnasio, dentro del sector musculación. Llegado a Porteño hace siete años, desde hace cuatro está en él, justamente cuando inauguró. Dentro de sus varias funciones, tiene a su cargo la coordinación de los profesores del indoor cycling, una de las variadas propuestas que allí se practican.

Oportunidad propicia entonces para saber un poco más referido a eso, sus beneficios y mitos.

“Es una actividad muy popular, tiene muchos beneficios, entre los que se encuentra la reducción de peso y la tonificación de varios grupos musculares. Además ofrece una alternativa para los que no encuentran motivación en el gimnasio y necesitan una clase dinámica con música y la dirección constante de un profesor. Por suerte es una actividad universal y adaptable a cada persona; cada uno puede hacerlo a su ritmo y acorde a la capacidad física que tenga, sin necesidad de seguir la clase al pie de la letra corriendo riesgo de lesiones o descompensación”, expresa Nico al final de otra jornada como responsable de su área.

Explica el significado de cuando se habla del indoor como un ejercicio demasiado intenso.

“La intensidad tiende a ser alta para no limitar a quienes están en buena condición física y desea seguir creciendo; pero como te decía anteriormente, cada alumno lo puede regular acorde a sus capacidades y allí también entra en juego la calidad del profesor, el cual debe conocer a sus alumnos y saber a quien puede exigirle un poco más y a quien no”, afirma. Ante la consulta sobre precisiones de la práctica hacia alguien novato en la materia, dice:

“Es una clase donde conviven rutinas de fuerza, velocidad y resistencia, corregidas, guiadas y motivadas por un profesor al ritmo de la música”.

Nicolás llegó a trabajar gracias al contacto de Matías Izzo, encargado del gimnasio, quien primeramente lo recomendó para la Colonia de Verano y luego le permitió la posibilidad de poner sus conocimientos como Profesor en el básquet del club.

“Fue una muy buena experiencia al tratarse de la primera vez que forme parte de un equipo desde el lado del cuerpo técnico. Y un desafío porque siempre jugué al fútbol y me encontré con un deporte muy interesante”, cuenta.

 

Con respecto a las clases, las mismas se dictan en ambos turnos (mañana y tarde). En el primero, la profesora Verónica está los martes y jueves a las 8.10 y los sábados desde las 11 horas. Los lunes (18.30), miércoles y viernes (18.30 y 19.30), la responsable es la profesora Leila, mientras que los martes y jueves (18.30 y 19.30) son dictadas por la profesora Valeria.

“Las clases son muy variadas, cada una con su estilo particular y música específica. Lo que te puedo decir es que algunas se enfocan mas en la fuerza, trabajando con mucha carga en la bici; otras se enfocan mas en la velocidad con poco peso, y otras tratan de hacerlo lo mas variado posible, que a mi entender es lo ideal”, explica Scalise, quien al momento de consultarle sobre que consejo les daría a quienes por diversos factores no se animan a tomar una clase, cuenta:

“En principio que no tenga miedo de no estar a la altura ni se asuste por la intensidad porque como ya dijimos es adaptable a cada uno; luego que vaya de manera muy progresiva, empezando sin carga y después con carga mínima. Sentándose cuando se canse y dejando de acelerar; conocer las limitaciones y no querer hacer todo el primer dia, ya que puede ser contraproducente. La clave de todo entrenamiento es paciencia y constancia”.

Indoor Cycling, otra de las actividades que nutren la variada agenda del gimnasio de Estudiantil Porteño.