Dentro de la enorme alegría para Estudiantil Porteño de tener a dos de sus jóvenes gimnastas conseguir la clasificación al Panamericano de Gimnasia Rítmica de octubre en Daytona, Estados Unidos, está Azul Pérez, quien al culminar entre las dos primeras en la tabla general, consiguió el pasaporte. Ya en la noche del domingo, luego de un día cargado de emociones por el inmenso logro, habló sobre lo obtenido, y las perspectivas de lo que vendrá dentro de unos meses en el país del norte.

“A los 4 años empecé a hacer gimnasia por propia elección. En el Estudiantil los sábados a la mañana hacía natación y mi hermano mas chico hacía en un horario después que el mío; mientras esperábamos a que terminara su clase yo me ponía a mirar rítmica y un día le dije a mi mamá que quería hacer lo que esas chicas estaban haciendo. Ella fue a hablar con la profesora y empecé”, cuenta con la frescura de sus 16 años. Al preguntarle sobre si recuerda algo de aquellos primeros tiempos, responde:

“Nada especifico creo, pero supongo que el manejo de los aparatos es una de las cosas mas llamativas de este deporte; en general tengo habilidad de manejo con todos los aparatos, el que mas me gusta es pelota”.

Hija de Daniel y Mercedes, es la hermana mayor de Matías y Benjamín, de 14 y 7 años, respectivamente. A los 9 participó de su primer certamen internacional, un Sudamericano realizado en Venezuela.

“Los torneos a nivel internacional los podés hacer solamente estando en el nivel A, que es la Elite, la cual seria la Seleccion Nacional de gimnasia rítmica. Entré en el 2011 y desde ese año fui a Sudamericanos que se hicieron en Caracas, Venezuela, que fue mi primer torneo, Colombia (la primera vez a Cali y una segunda a Paipa en Boyacá) y Bolivia (la primera vez en Santa Cruz de las Sierras y una segunda vez en Cochabamba); después participé en el Panamericano de Mérida-Península de Yucatán,México”, comenta Azul, quien con tan corta edad ya puede decir que conoce un variado abanico de países americanos.

De aquel viaje a Caracas, recuerda que “fue algo muy lindo, es el día de hoy que miro fotos y me sigo acordando de muchas cosas, anécdotas que vivimos con mis amigas, y todos estos viajes aumentaron cada vez mas la relación que tengo con mis compañeras; conocés distintas costumbres, hablando con las chicas de los otros países conocemos muchas mas cosas, lo que comen, las distintas maneras de expresión verbal, entre otras”.

Mientras cursa el penúltimo año de secundaria en el área de economía del Colegio Santo Domingo en Ramos Mejía, explica como consiguió el acceso al Panamericano de EE.UU.

“Es un torneo Selectivo, que también se hizo en mayo en el CeNARD; quienes clasifican en el primer y segundo puesto son las que viajan; este torneo lo vivís con mucha mas presión porque justamente solo las dos primeras van. En el de mayo quedé primera y en este de Córdoba, segunda”, dice. Ambos selectivos la posicionaron para representar a la Argentina.

“El viaje nos lo paga el ENARD, que es el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo. El objetivo principal de todas las gimnastas, incluida yo, es conseguir podio, pero una de las metas que tengo es quedar en las finales y para eso tengo que clasificar entre las ocho primeras”, cuenta con la alegría por el logro reciente, y nuevamente, por ser una de las que inscribirán su nombre en la delegación nacional. Y siempre, con el alma de Porteño, club donde inició todo este largo y maravilloso camino.