Aylen Poulitou habla con la frescura e inocencia que marcan sus escasos 10 años. Saluda cordial y con cierta dosis de verguenza al cronista, obviamente por las enormes diferencias generacionales, luego de culminar su entrenamiento de patín artístico en la tarde del lunes, siempre bajo la coordinación y supervisión de la profesora Ale Filipini.

Comenzó a practicar a los cuatro años y medio en el Social Club y dos años después recaló en Porteño.

“Quería hacer patín profesional; mi mamá averiguó, me preguntó si quería venir acá o ir a Vélez y yo elegí Estudiantil Porteño, porque mi prima Florencia ya había venido y me contaba que era muy exigente en los entrenamientos”, expresa con absoluta naturalidad esta hincha de San Lorenzo. “El azul y rojo me encanta” confiesa con un candor querible, al lado de su madre Marina haciendo referencia también a la entidad que representa.

“Hago patín escuela y libre; este es el que más me gusta y participé en Ligas, Metros, Regionales, Nacionales  y en el Open, el cual es el clasificatorio del Sudamericano”, cuenta haciendo un recorrido de su currículum a pesar de tener recién una década de vida. Y hace mención al que más recuerda:

“Fue el Nacional de Córdoba porque salí campeona y sentí que pude lograr todo lo entrenado durante el año; pero el Open de Mar del Plata fue lo máximo porque era un certamen completamente nuevo para mí”.

Sus participaciones y logros, dicho por ella misma, son:

“A los 8 años Nacional de Entre Ríos salí cuarta en libre. A los 9 años clasifiqué primera en el Regional de libre y escuela quedando clasificada al Nacional de Misiones donde no pude viajar. A los 10 años clasifiqué primera en los regionales de libre y escuela y quede clasificada para el Nacional en Córdoba; salí campeona en libre, cuarta en escuela y campeona en combinada.Y este año en marzo participé del Open en Mar del.Plata, clasificatorio al.Sudamericano; salí seunda en libre y  escuela. Fui elegida dos veces por la Confederación Argentina a participar del.programa “Búsqueda de Talentos con el.entrenador italiano Máximo Giraldi”.

Cuando menciona al Sudamericano, donde no participó, expresa las razones, y se torna imposible no quererla.

“No pude viajar porque mis papás no tenían mucha plata, pero con Ale (su entrenadora) tenemos un proyecto mejor, que es avanzar a otras categorías para el año que viene”, expresa con la mayor de las sinceridades.

Con respecto a la reciente selección en la búsqueda de talentos, admite:

“La verdad no se como fui elegida pero me encantó porque es un entrenador cariñoso, bueno, y me corregía de manera constante, casi como Ale…”. Eso fue en el Club Atlanta, de la Capital Federal. Referido a Alejandra, solo tiene palabras de elogio y agradecimiento.

“Ella siempre me incentiva a más y eso me gusta porque yo siempre quiero avanzar; yo la elijo a ella y ella se que me elige. Por eso siento que hacemos un buen equipo y creo que hasta ahora mal no nos fue” afirma esta niña, hija de Mariano y Marina, hermana de Nahuel, estudiante de quinto grado en el Juan XXIII.

Una belleza que dentro de su timidez, cuenta sus alegrías por estar disfrutando hacer lo que ama, el Patinaje Artístico. Aylen Poulitou. Un orgullo para Porteño, como tantos otros en tantas actividades que ponen a nuestra entidad como referente deportivo y social en el oeste.