Analía Morvillo da clases de natación desde los catorce años, y hace quince es guardavidas recibida en la Cruz Roja Argentina. También realizó el Instructorado de Natación, además el de entrenador nacional de natación y especialización en el medio acuático,el cual la habilita a trabajar con bebés, tercera edad y gente con discapacidad. Es la coordinadora del gran grupo de profesores que dispone Estudiantil Porteño en sus amplios horarios y especialidades en la pileta cerrada.  Empezó a trabajar en la pileta de invierno en mayo del 2003 y experimentó, según sus propias palabras,la pileta de temporada estival en el verano 2016/17.

“Mi tarea de coordinadora con los profes se fue dando de manera natural; de un día para el otro me di cuenta del rol, porque en la pileta todos trabajamos de esta manera, muy en equipo. Siempre tengo en el bolso la malla porque si uno de ellos se enferma o le surge algún  inconveniente, enseguida tomo su lugar, y asimismo en caso inverso. Arranqué como guardavidas y profesora, fueron pasando los años y la confianza con Miguel. Todo se inició desde la posibilidad de darle una mano, me mandaba a hablar con algún profesor o tal otro, y así fue saliendo esta tarea actual. Como estamos adentro del agua todo el tiempo, actúo muchas veces como mediadora entre los padres y ellos; recepciono, consulto y doy una devolución. Sigo con mis funciones, porque estoy siempre al borde de la pileta y me gusta mucho esta profesión, aunque me hago los espacios para coordinar espacios y turnos de los profesores”, comenta Analía durante el fin de semana, en huecos que su compresión de horarios le deja para charlar.

Menciona al grupo que la acompaña, y el mismo está integrado por los siguientes profesores:

*Bárbara Fasciolo
* Celeste Lozano
*Florencia Bianchin
*Iván Espejo
*Lucas Sanchez
*Nahuel Marino
*Leandro Romano
*Darío Tocci
*Nicolás Bellino
*Vanesa Espindola

“Y yo, claro!!”, agrega entre risas.

Se le pide enumerar las actividades, entonces se explaya:

“Contamos con pileta libre, clases para bebés, niños, adultos, tercera edad y clases de aquagym. Dividimos las clases por edades, tenemos al grupo de bebés de 1 a 3 años y sucesivamente 3-4, 5 a 7, 7-9, 10 a 12; a partir de los 13 los tomamos como adultos pero hay chicos que continúan quedándose y se arman grupitos de adolescentes. Los horarios de nenes son martes y jueves de 16.30 a 19.30, disponemos de cuatro clases de chicos e intentamos mantener una cantidad entre ocho y nueve porque pretendemos priorizar la calidad de las mismas. Los sábados de 10 a 13.15 está la de bebés; clases de adultos hay todos los días por la mañana y tarde, dividiéndose en niveles. Ahora estamos instalando una especie de semillero, como se denominaría en fútbol, para arrancar con  la formación de un equipo de natación. Nuestras profesoras están muy abocadas a enseñarles respiración, la técnica, sacarles el miedo y que el niño se defienda en el agua, siempre y cuando el nene lo quiera, lo requiera y sus padres estén de acuerdo. No obligamos a nadie; hay chicos con condiciones y le planteamos venir a entrenar en otro horario, nos dijeron que no y es absolutamente respetable. Tenemos un grupito de chicos y chicas, quienes ponen un tercer día de hora y media. Con los adultos hacemos actividades y los acompañamos a competir en interclubes, siempre que se sientan motivados y relajados”.

Cuando se le pregunta si Porteño está federado, responde:

“No, todavía no, estamos tramitando con la Federación para así poder volver a tener un equipo de natación que rija sobre FENADO (Federación de Natación del Oeste); por el momento competimos en los distintos circuitos de clubes zonales. Ser´na promocionales a nivel escuela”.

Actualmente, asisten a la pileta entre 250 y 300 personas, el permanente crecimiento, y los objetivos a mediano y largo plazo.

“Llevar a este equipo que estamos formando a las competencias nacionales, seguir con este ambiente de trabajo lleno de compañerismo, remar todos hacia el mismo lado, con un horizonte en común  que nos permita apuntar en idéntica dirección”, afirma.

Analía Morvillo, la coordinadora de un gran grupo de profesores encargados de la pileta y enseñar la variedad de clases y actividades que allí se realizan.