El fin de semana pasado, la Selección de la Federación Metropolitana de Voley Sub 15, disputó el Campeonato Argentino realizado en San José, provincia de Entre Ríos. Culminó séptimo, luego de derrotar en el último partido a Formosa. Dentro del plantel, estuvieron dos jugadoras de nuestro Club: Almendra Veiga y Gianella Gareca.

“Estuvo buenísimo, me encantó porque al jugar contra rivales de un nivel más alto, sin dudas me ayuda en mi propio crecimiento. Jugamos sucesivamente contra La Pampa, San Juan, Río Negro, Córdoba, Buenos Aires y Formosa. Contra Córdoba, más allá de la derrota, me gustó porque ellas tenían siete jugadoras de la Selección Argentina, al igual que Santa Fe, y les pudimos sacar un set 25-10; en nuestro equipo estaban tres chicas de la B y una de la C, por lo que nos demostramos poder estar en ese nivel. Fue lindo también conocer gente nueva además de lo deportivo; y aunque obviamente fuimos a buscar una posición mejor, no me voy triste en absoluto porque me llevo cosas positivas”, cuenta Almendra ya retornada a su casa donde vive con papá Eduardo y mamá Sonia, tras esta inolvidable experiencia en su vida.

Es integrante de la Tira A, en la categoría Sub 15. Tiene 14 años, juega de opuesta y su historia, sin embargo, comenzó en las antípodas con este deporte.

“Hace tres años que estoy en Porteño; antes jugaba en 2 de abril donde comencé a los 9, obligada por mi mamá, pero yo odiaba el voley (risas). Antes hacía hockey, la cancha era al aire libre y las veces que llovía no podía entrenar, por eso empecé voley, donde ya estaban mis amigas Celeste (también en Porteño) y Julieta. No me gustaba jugarlo porque era muy mala, no le podía pegar ni de arriba ni abajo por eso quería ir a handball. Mi mamá me sugirió que fuera dos meses a probar voley y después decidiera, comenzó a gustarme y me cambié a Porteño porque mi hermano Tomás (9 años, jugador de básquet en el club) también se anotó acá y ya como familia decidimos estar todos en un mismo lugar”, afirma. Agrega:

“En el principio era armadora, pero aquí me pulí como jugadora en mi posición actual gracias a Rodrgo, mi entrenador. El haber cambiado de nivel ayudó a crecer, pasar de la D a la B sin dudas te eleva el juego porque enfrentás a contrincantes de jerarquía y da mas roce de competencia, sumado a las enseñanzas de los profes. También cambiaron los entrenamientos, porque en el otro club era diferente, aquí son con mayor exigencia”.

Almendra pertenece a una Tira que en la tabla general van quintas, y específicamente en su categoría, punteras. Da su opinión acerca de las perspectivas sobre el futuro de la misma.

“Para mi, nos vamos a mantener en la B; seguramente tenemos chances de ascender, pero las chicas mas grandes les cuesta un poco más porque enfrentan a rivales que se nota en mayor medida las diferencias en relación a las divisiones menores. Como ellas suman más puntos, se hace difícil subir, pero no importa, nos sentimos bien donde estamos y estamos seguras de seguir allí”, expresa la jugadora, que es hermana de Julieta, quien tiene 17 años e integra el plantel de las Sub 17, también punteras.

Confiesa algo con respecta a su equipo:

“No esperábamos estar primeras sin perder partidos a esta altura. porque el año pasado en la C no nos iba muy bien, perdíamos la mayoría de los encuentros. Tal vez con los torneos de fin de año, con mucha competencia en poco tiempo, hicimos un cambio, crecimos el nivel las jugadoras de manera individual pero también como equipo. El pasar mucho tiempo juntas, salir a comer, ir al cine, dormir juntas en la casa de alguna, nos hizo conocer más y eso se refleja en la actualidad. Lo de las Sub 17 no sorprendió, porque ya la vienen rompiendo desde el año pasado y siempre se entendieron dentro de la cancha; a pesar de ser todas petisas, son unas genias”, dice entre risas.

Sobre su llegada a la Selección Metropolitana, comenta cómo fue el proceso.

“Nuestro entrenador me dijo junto a tres compañeras que habrían unas pruebas para el seleccionado y nos motivó para ir. La primera fue en Glorias, con tres canchas y más de cien chicas y al final pidieron el número de teléfono a unas veinticinco, entre las cuales estaba yo. La siguiente fue en San Lorenzo y además de las veinticinco, se sumaron unas veinte más; los entrenamientos iban reduciendo la cantidad; el entrenador (Mario Gallego) nos dijo a Gianella y a mi que ya habíamos quedado, que no nos preocupemos y en los siguientes entrenamientos estuviéramos relajadas. Siempre elogió mi capacidad de salto, y junto a Giane y la capitana Guada, nos incentivó a seguir en el voley porque tenemos las cualidades para llegar lejos; que no nos desenfocáramos, explica esta estudiante de tercer año en el Instituto San Miguel.

Almendra Veiga, la locuaz opuesta de un Sub 15 en Estudiantil Porteño puntero, viviendo hace pocos días una experiencia única de participar de un Argentino. Seguramente la primera de muchas más.